Las autoridades rusas pusieron en cuarentena un hospital y están monitoreando a los contactos de una empleada de un instituto de investigación sobre la peste en Siberia que contrajo neumonía de causa “desconocida”. La televisión local informó que la mujer murió la semana pasada.
Las autoridades manifestaron que no encontraron pruebas de que su enfermedad fuera causada por alguno de los patógenos con los que trabajaba. Pero el caso ha generado alarma en Rusia después de que informes no confirmados en medios sugirieran que pudo haber muerto de peste neumónica, una forma menos común pero grave de peste que puede propagarse de persona a persona.
¿Qué se sabe de la muerte de la mujer?
La mujer trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, en Irkutsk, en el sureste de Siberia. Una cadena de televisión local reportó que la mujer murió la semana pasada en un hospital de Shelekhov, una localidad a las afueras de Irkutsk.
El hospital fue puesto en cuarentena, dijo el alcalde Maxim Modin el viernes: ya no admite ni da de alta a pacientes, y su laboratorio dejó de realizar pruebas rutinarias. La clínica ambulatoria del hospital siguió operando con normalidad, indicó.
Anna Popova, jefa del organismo ruso de vigilancia de la salud pública, Rospotrebnadzor, voló a Irkutsk y se reunió con el gobernador Igor Kobzev y otros funcionarios el viernes.
Kobzev señaló que todas las personas que tuvieron contacto con la mujer están bajo supervisión médica. No identificó la infección y la calificó como un caso sospechoso de “una infección particularmente peligrosa”.
Rospotrebnadzor está aplicando “un conjunto completo de medidas antiepidémicas”, añadió.
La agencia informó el domingo que a la mujer se le diagnosticó “neumonía de etiología desconocida”, o de origen desconocido, y que pruebas “exhaustivas” no hallaron “microorganismos asociados con las actividades profesionales de la paciente”.
La agencia también indicó que no detectó incidentes en el instituto “que involucraran microorganismos patógenos”.
Dos personas que estuvieron en contacto con la mujer dieron positivo a un virus que causa un resfriado común y otras dos a COVID-19, señaló la agencia, y agregó que el resto de los examinados dio negativo.
EU sigue de cerca el caso; Rusia pide calma
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington sigue de cerca un posible brote de peste pulmonar en Rusia, aunque consideró que la situación "no es motivo de alarma".
"Podría propagarse rápidamente. Por eso la estamos observando y monitoreando de cerca. No creo que sea motivo de alarma, pero sí de atención y vigilancia, y eso es lo que estamos haciendo", declaró a la prensa antes de iniciar una gira por Islandia, Portugal y Grecia.
El jefe de la diplomacia estadunidense subrayó que los viajes entre Rusia y Estados Unidos "son muy limitados", por lo que el riesgo de propagación es reducido.
Rubio explicó que la información disponible procede, por el momento, de las autoridades rusas, según las cuales "parece que hubo un trabajador de laboratorio infectado" y se han impuesto cuarentenas para evitar la propagación de la enfermedad.
El Gobierno estadunidense emitió el domingo una alerta sobre un posible brote de peste pulmonar en la región siberiana rusa de Irkutsk a raíz de la muerte de una mujer posiblemente a consecuencia de esta enfermedad, tras lo cual este lunes el servicio de defensa del consumidor ruso Rospotrebnadzor ha llamado a la calma y a "no hacer caso de rumores y elucubraciones".
LJ