Treinta y tres detenidos y más de 130 propiedades y vehículos bloqueados tras 26 registros en la comarca cántabra del Besaya fue el resultado de una operación en la que han participado más de 400 agentes de la Policía Nacional y que ha permitido desmantelar una organización criminal "polidelictiva".
La organización estaba liderada por tres clanes familiares que, según informó en una nota de prensa la Policía Nacional, "generaban un clima de inseguridad entre el vecindario", incluso con el uso de armas de fuego entre sus miembros en los últimos meses.
De hecho, "la creciente alarma social generada por la actividad delictiva" de este grupo llevó el miércoles a iniciar a las 5 de la madrugada esa operación.
Helicópteros, drones y palas excavadoras
Helicópteros, drones y palas excavadoras fueron activados para esa operación, que contó con más de 400 agentes de los GEO, GOES, UIP, UPR, Subsuelo, Medios Aéreos y Guías Caninos, para detener a 33 personas por delitos de drogas, extorsiones, robos, maltrato animal y blanqueo de capitales.
Además, realizaron 26 registros en Torrelavega, Cartes y la localidad torrelaveguense de Barreda, en los que se incautaron dinero, gallos de pelea, drogas y diversas armas.
Según ha informado la Dirección General de la Policía, la investigación ha estado dirigida por la Fiscalía y la Autoridad Judicial de Torrelavega y se inició en 2025 tras conocerse que un grupo criminal del municipio organizaba peleas ilegales de gallos.
Tras año y medio de una "compleja investigación multidisciplinar", se constató que la organización no solo se ocupaba de las peleas de gallos sino que tenía una intensa actividad criminal, "que llevaba años afectando gravemente la seguridad y convivencia ciudadana" de Torrelavega, pero también del municipio limítrofe de Cartes y, sobre todo, en el barrio torrelaveguense de Barreda.
Amenazas a los vecinos
La organización tenía "un fuerte control e intimidación" en la zona e, incluso, llegaba "a amenazar y amedrentar a los vecinos que no se sometían a sus imposiciones".
Distribuían sustancias estupefacientes a diversas personas y luego, aprovechándose de la dependencia que tenían de las drogas, usaban a esos consumidores para cometer delitos contra el patrimonio.
De esas actividades delictivas, la Policía Nacional considera que la organización habría generado un patrimonio de más de un millón de euros ya que los integrantes de este grupo no tienen un trabajo conocido e, incluso, parte de sus bienes figuraban a nombre de menores.
En la operación, que sigue abierta y que ha sido calificada como la "más importante" en Cantabria por el delegado del Gobierno, Pedro Casares, se han bloqueado 118 cuentas bancarias de 51 investigados, que no podrán tampoco usar 110 vehículos y 27 propiedades inmobiliarias.
Según la Policía Nacional, el valor de esos bienes supera el millón de euros.
Además, se ha intervenido más de 10 mil euros en metálico, drogas, armas (una catana, navajas o un bate de béisbol), 40 teléfonos móviles, útiles para el maltrato animal y 32 piezas de oro.
Se han localizado también 53 gallos de pelea -seis muertos y varios con diversas lesiones- y cintas de correr que usaban para fortalecer a las aves.
La Policía Nacional no descarta más actuaciones ni más detenciones dentro de esta operación.
LJ