Christa Pike ha permanecido inconsciente y conectada a un respirador artificial en un hospital durante los cuatro días transcurridos desde su fallida ejecución en Tennessee, y es posible que su pronóstico no se conozca hasta dentro de varios días más, afirmó uno de sus abogados el domingo.
Se ha dado a conocer muy poca información sobre el estado de Pike desde el intento de ejecución del miércoles por la noche. Desde entonces, ha permanecido hospitalizada bajo custodia mientras los médicos intentan eliminar de su organismo la enorme dosis del barbitúrico pentobarbital.
Al ser cuestionado sobre si alguna vez recuperó la conciencia después del intento de ejecución, Stephen Ferrell, defensor federal adjunto y abogado de Pike, declaró en State of the Union de CNN: “No que yo sepa”.
Decisiones médicas de Pike, tomadas por otra persona
Pike, que ahora tiene 50 años, tenía 18 cuando ella y su novio torturaron y mataron a una compañera de clase, Colleen Slemmer, en un arrebato de celos en 1995. Se convirtió en una de las mujeres más jóvenes enviadas al corredor de la muerte.
Funcionarios penitenciarios de Tennessee le administraron a Pike dos dosis del fármaco el miércoles por la noche. El pentobarbital no la mató, pero sus brazos quedaron quemados y con ampollas, según los abogados.
Pike otorgó a alguien más un poder notarial para tomar decisiones médicas, y esa persona está protegiendo su privacidad, indicó Ferrell.
“No estoy seguro de qué tanto le han dicho a esa persona”, manifestó Ferrell.
Los abogados no han identificado quién está tomando las decisiones médicas de Pike. Indicaron que tal vez no sepan durante varios días más si puede recuperarse o no.
“No lo sabemos ahora mismo, y quizá nunca sepamos qué tipo de tortura soportó durante ese proceso, si estuvo consciente, qué dolor físico hubo, qué tortura mental atravesó”, expresó Ferrell.
Una vocera del equipo de defensa de Pike declaró en un comunicado a primera hora del domingo que agradecen todo el respeto "por la legítima privacidad de Christa".
Tennessee necesita ser más transparente sobre las ejecuciones: abogado
La ejecución de Christa Pike se retrasó más de ocho horas el miércoles, mientras la Corte Suprema de Estados Unidos consideraba y, eventualmente, revocaba un fallo de un tribunal federal de apelaciones que ordenaba detener su inyección letal para que los jueces revisaran a fondo si el jurado que la condenó a muerte debió haber considerado el abuso sexual que ella declaró haber sufrido de niña.
Sus abogados pidieron a un tribunal el viernes que ordenara a los funcionarios penitenciarios de Tennessee preservar cualquier registro escrito, comunicación, imagen o video de la ejecución.
Tennessee, como muchos otros estados con pena de muerte, mantiene en secreto muchos detalles sobre las ejecuciones, incluyendo sobre cómo se fabrican u obtienen los fármacos o cualquier prueba realizada sobre su calidad.
“El estado de Tennessee tiene que empezar a decirle a su gente exactamente qué está haciendo para que, en el proceso democrático, el pueblo de Tennessee pueda decidir si eso es lo que quiere que se haga en su nombre”, dijo Ferrell a CNN.
Tennessee ya ha tenido complicaciones con ejecuciones previamente
El caso de Christa Pike fue la segunda vez este año que Tennessee no ha podido ejecutar a una persona presa. En mayo, detuvo la ejecución de Tony Carruthers luego de que el personal colocó una vía intravenosa en su brazo derecho, pero no pudo conseguir una segunda línea.
El comisionado del Departamento de Corrección de Tennessee, Frank Strada, anunció su renuncia el sábado.
El gobernador Bill Lee ordenó una investigación independiente del sistema de pena capital del estado, a cargo del exfiscal federal Ed Stanton. También revisó los procedimientos de ejecución después de que Lee cancelara otra ejecución en 2022 y determinara que el estado no cumplía con su propio proceso de inyección letal.
Futuro del caso de Pike causa incertidumbre
Si Pike se recupera, no está claro qué ocurrirá con su caso. Sus abogados han pedido al gobernador que conmute la pena de muerte por una cadena perpetua.
“Incluso si se recupera, podría no recuperarse del todo, y podría haber interrogantes sobre su capacidad mental”, dijo Ferrell.
Pike no negó que mató a Colleen Slemmer, de 19 años, en 1995. Ambas eran compañeras de clase en Knoxville Job Corps.
Los fiscales dijeron que Pike temía que Slemmer fuera una rival romántica y la atrajo a una zona apartada, donde ella y su novio atacaron a Slemmer con un cúter y la golpearon con un gran trozo de asfalto.
El caso atrajo amplia atención por la brutalidad del asesinato, las edades de las personas involucradas y porque se talló un símbolo satánico en el cuerpo de la víctima.
EHR