El gobierno de Brasil detalló este jueves 16 de julio su postura acerca de los aranceles impuestos por Estados Unidos como una acción injustificada y motivada por intereses políticos hacia importaciones brasileñas. Además, amenazó con una tarifa recíproca para productos estadunidenses.
Bajo el argumento de combatir prácticas comerciales desleales, Washington aplicará un nuevo arancel del 25 por ciento a determinados productos importados de Brasilia, país que actualmente se posiciona como la décima economía a nivel global.
Impacto en miles de productos
Los aranceles, propuestos por primera vez en junio, entrarán en vigor el miércoles 22 de julio.
De esta forma, la orden exime algunos bienes que no se producen en Estados Unidos o que las autoridades temen que puedan interrumpir las cadenas de suministro, como el café, la carne de res, naranjas y jugo de naranja, así como componentes para aeronaves.
El gobierno de Brasil dijo que la decisión afecta a unos 3 mil artículos, pero aún no decide cómo podría responder con una ley que su Congreso aprobó en 2025 en respuesta a los aranceles del presidente estadunidense, Donald Trump.
Márcio Elias Rosa, ministro de Industria de Brasil, mencionó que la medida de Estados Unidos afecta a alrededor del 18 por ciento de las exportaciones del país, lo que sería un estimado de 7 mil 400 millones de dólares en productos, con base en datos de 2024.
La oficina del presidente Luiz Inácio Lula da Silva emitió un comunicado refutando las acusaciones de Estados Unidos sobre supuestas prácticas comerciales desleales.
Afirmó que el 76 por ciento de las importaciones procedentes de Estados Unidos ingresaron a Brasil libres de aranceles en 2025, asimismo aseguró un gravamen promedio aplicado a productos estadunidenses de apenas el 3.1 por ciento.
También mencionó que ha tomado la decisión de imponer aranceles recíprocos, junto con otras contramedidas relacionadas con el comercio, a través de su propia ley y mediante el mecanismo de solución de disputas de la Organización Mundial del Comercio.
El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, acusó a funcionarios del gobierno de Trump de presionar a la nación sudamericana para dar a empresas estadunidenses acceso exclusivo a algunos sectores de su economía. Además, dijó que Brasil nunca se ha levantado de la mesa de negociación.
Vieira dijo que el secretario del Estado estadunidense, Marco Rubio, hizo declaraciones “inaceptables, ofensivas para el gobierno y el pueblo brasileño” después de anunciar los nuevos aranceles.
Rubio declaró en una publicación de X la consideración de la medida como resultado de que Lula anteponga “su propio ego a un acuerdo” y de no negociar con Estados Unidos de buena fe.
Today, President Trump directed USTR to impose a 25% tariff on most Brazilian imports. Let there be no confusion about why: President Lula and his government have not negotiated with the US in good faith.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 16, 2026
His economic policies are bad for Americans and bad for Brazilians. For…
“Rubio lanza un ataque burdo y arrogante contra el jefe de Estado de una nación amiga, quien personalmente ha buscado abrir canales de diálogo en varias ocasiones”, dijo Vieira en una conferencia de prensa en la capital, Brasilia.
“Lo que el secretario Rubio desestima como 'ego' es, de hecho, la firme determinación del presidente Lula de defender la soberanía de Brasil y los intereses de nuestras empresas y trabajadores”, señaló Vieira.
EU tiene un sólido superávit comercial con Brasil
Estados Unidos ha mantenido durante varios años un enorme déficit comercial con el resto del mundo, y Trump ha hecho mención de esas cifras para justificar sus aranceles.
Sin embargo, las importaciones brasileñas constituyen un objetivo inusual: Washington ha acumulado de manera persistente superávits comerciales con Brasilia.
Tan solo el año pasado, las exportaciones de Estados Unidos hacia Brasil superaron en casi 42 mil millones de dólares a las importaciones; sólo los superávits comerciales de Estados Unidos con Holanda y Reino Unido fueron más elevados.
El nuevo arancel aplica una presión en las exportaciones del país y aumenta la incertidumbre para las empresas de ambas naciones, afirmó la Confederación Nacional de la Industria de Brasil, en un comunicado dado a conocer este jueves.
El gobierno de Trump impuso originalmente un arancel del 50 por ciento a las importaciones brasileñas en julio del 2025, con el argumento de que había una “cacería de brujas” contra el expresidente Jair Bolsonaro, quien en ese momento, estaba siendo juzgado por intento de golpe de Estado luego de su derrota electoral frente a Lula en 2022, del cual fue declarado culpable. Algunos de esos aranceles fueron revocados más tarde.
Trump, también acusó en aquel entonces a Brasil de prácticas comerciales desleales y dijo que había girado instrucciones al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para iniciar una investigación en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Como consecuencia, la oficina de Greer acusó a Brasil en junio de una aplicación laxa de medidas anticorrupción y aranceles injustos, entre otras cosas.
Uno de los objetivos de la investigación es el popular sistema de pagos PIX de Brasil, administrado por el banco central del país y es completamente gratuito.
Scott Lincicome, analista comercial del Instituto Cato, dijo que el gobierno de Estados Unidos podría haber tenido un argumento legítimo bajo la Sección 301 si hubiera apuntado de manera limitada a las restricciones de Brasil al comercio de servicios digitales. En cambio, se incluyen muchas otras amenazas.
“Es un caso bastante claro de que el gobierno simplemente está buscando una excusa y encontrando una ley que les permite imponer los aranceles que deseen”, señaló Lincicome.
Welber Barral, abogado comercial y exsecretario de comercio exterior de Brasil, mencionó la llegada de la medida justo cuando las exportaciones hacia Estados Unidos son menos del 10 por ciento de su total por primera vez en dos siglos.
"Brasil se está diversificando hacia otros destinos, actualmente está negociando con Canadá a través del Mercosur y saldrán otros acuerdos a medida que el mercado estadunidense se cierre", dijo Barral.
Las elecciones en Brasil podrían verse afectadas
Funcionarios brasileños han culpado a la familia Bolsonaro (los principales oponentes políticos de Lula) por la más reciente ronda de aranceles.
La medida fue anunciada poco después de que el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño y aspirante presidencial en las elecciones de octubre, visitara a Trump, Rubio y otros funcionarios estadunidenses en Washington en mayo.
Flávio Bolsonaro publicó el comunicado de Rubio y añadió el comentario:
"Lula ya no está en condiciones de ser el presidente de Brasil. Estamos en un avión sin piloto".
Llamó a Lula “el Biden brasileño” y dijo que “es malhumorado, imprudente y se ha convertido en un peligro para nuestra nación”.
Se prevé que Flávio Bolsonaro sea confirmado como el principal rival electoral de Lula el 25 de julio en la convención del Partido Liberal en Sao Paulo, aunque su candidatura ha tenido dificultades para superar los hallazgos de una investigación policial que mostró que recibió millones de dólares de un banquero desacreditado para financiar una película sobre su padre. Ha negado haber cometido delito alguno.
Thomas Traumann, consultor político independiente y exministro brasileño, cree que los aranceles podrían en última instancia perjudicar al oponente de Lula, y describió dos cuestiones que, según él, juegan en contra de Flávio Bolsonaro.
“La primera fue la revelación de su participación con el banquero desacreditado”, señaló Traumann.
"Y ahora tiene aranceles de Estados Unidos con huellas de Bolsonaro. Ahora el empresariado de Brasil entiende que será sumiso a Trump".
LGG