En medio de la incertidumbre por el futuro del futbol profesional en Sinaloa, el gobernador Rubén Rocha Moya sostuvo un encuentro en la capital del país con el presidente de la Liga MX, Mikel Arriola, y con Emilio Escalante, propietario del Atlante.
La reunión tuvo como eje central valorar la posibilidad de que el Atlante dispute sus partidos como local en Mazatlán una vez que concluya la presente temporada, la cual marcaría el cierre del ciclo del Mazatlán FC en la Primera División. El planteamiento busca evitar que Sinaloa quede sin representación en el máximo circuito del futbol mexicano.
De acuerdo con lo expuesto, durante el diálogo se analizaron distintos factores relacionados con la viabilidad deportiva, logística y operativa de un eventual cambio de sede, así como el uso de la infraestructura existente en el puerto y el impacto que tendría para la afición local la llegada de un club con la tradición histórica del Atlante.
Desde la óptica del gobierno estatal, el interés radica en mantener viva la presencia del futbol de alto nivel en Mazatlán, no solo como espectáculo deportivo, sino también como un motor de identidad, actividad económica y proyección nacional para el estado.
Aunque no se alcanzaron acuerdos definitivos, las partes coincidieron en la necesidad de continuar el análisis y mantener abiertas las conversaciones. La decisión final dependerá de evaluaciones posteriores y de los tiempos que marque el cierre de la actual temporada, en un contexto en el que el futuro del futbol de Primera División en Sinaloa aún está por definirse.
ZZM