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¿Errores evidentes? Los once goles que retratan a Pumas en el Apertura 2026

La mitad del torneo deja una evidencia incómoda: más de una cuarta parte de los goles recibidos por Universidad nacieron de errores individuales perfectamente identificables

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Pumas llegó a la mitad del Apertura 2026 con una cuenta que ya comienza a pesar: once goles recibidos en ocho partidos. El número no explica demasiado, lo verdaderamente revelador aparece cuando se revisa cómo llegaron esos goles. Algunos fueron producto de una buena ejecución del rival. Otros nacieron de desatenciones defensivas. Y hay tres que tienen nombre y apellido, porque fueron consecuencia directa de errores individuales de Universidad.

La auditoría de los 11 goles recibidos por Pumas hasta la Jornada 8 permite identificar cuatro tantos con una responsabilidad defensiva directa y comprobable: uno ante Pachuca, uno ante Toluca y dos frente a Tijuana. Eso representa 36.4 por ciento de los goles recibidos. Si se excluyen los goles que pueden explicarse principalmente por mérito ofensivo del rival y se utiliza una vara estricta (error individual que modifica de manera determinante la jugada), la cifra es esa: cuatro de 11. No es toda la historia. Pero tampoco es una casualidad.

Pachuca: un regalo para empezar

El torneo comenzó con un 3-0 ante Pachuca. El primer gol, al minuto 21, sí entra directamente en la categoría de error. Nathan Silva perdió el balón durante la salida de Pumas y Elías Montiel recuperó, condujo y disparó desde fuera del área para vencer a Keylor Navas. No es una interpretación.

  • Gol 1: error individual.

Los otros dos tantos de Salomón Rondón son diferentes. El primero llegó después de un centro de Oussama Idrissi que encontró al venezolano en el área. Rondón se anticipó a la defensa y remató de cabeza. El tercero también fue un cabezazo de Rondón, nuevamente asistido por Montiel. Ahí hay problemas de marcaje y capacidad defensiva para contener al delantero. Pero no sería correcto llamarlos “errores individuales” sin más.

•Gol 2: mérito ofensivo de Pachuca con deficiencia de marcaje.

•Gol 3: mérito ofensivo de Pachuca con deficiencia defensiva.

Toluca: Keylor

Una jornada después apareció el segundo caso evidente. Helinho mandó un centro desde la derecha. Keylor Navas salió a cortar, calculó mal y se quedó a medio camino. Jorge Díaz Price apareció para rematar prácticamente con la portería abierta.

•Gol 4: error individual de Keylor Navas.

Pumas terminó remontando aquel partido 2-1, pero el resultado no borra la falla.

Y aquí aparece una primera señal que después se volvería recurrente: Pumas no siempre necesita que el rival fabrique una ocasión extraordinaria. A veces le basta con esperar a que Universidad se equivoque.

Keylor Navas aplaude a la afición de Pumas tras ser ovacionado previo a la Final de vuelta del Clausura 2026 de la Liga MX
Keylor Navas aplaude a la afición de Pumas (Imago7)

Juárez: una excepción

Contra Juárez llegó la goleada universitaria. Pumas ganó 5-1 y solamente recibió un tanto. José Luis Rodríguez marcó al 45+4 después de una asistencia de Jairo Torres. Fue una jugada de ataque de Juárez, con definición dentro del área.

•Gol 5: mérito de Juárez.

Necaxa: tampoco hay que forzar la acusación

Ante Necaxa ocurrió algo parecido. Julián Carranza marcó al minuto 76 después de una asistencia de Emilio Rodríguez. La jugada terminó en el 1-0 para los Rayos, pero tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que fue consecuencia de un error individual de la defensa de Pumas.

•Gol 6: mérito de Necaxa / sin error individual comprobable.

Universidad terminó rescatando el empate con Luciano Herrera al 88. Otra vez: no todo gol recibido es una equivocación.

Tijuana: aquí sí hay expediente

Y entonces llegó el partido que más claramente expuso el problema. Pumas perdió 2-0 ante Tijuana. Los dos goles fueron de Gilberto Mora, ambos fueron de penal y los dos penales tuvieron como protagonista al mismo jugador universitario: Rubén Duarte.

Al minuto 53, Duarte sujetó dentro del área a Mourad Daoudi El Ghezouani. Penal.Mora cobró y convirtió.

Al 81 volvió a señalarse una pena máxima después de un contacto de Duarte con el delantero de Xolos. Mora volvió a cobrar. Otra vez gol.

•Gol 7: error individual de Rubén Duarte.

•Gol 8: error individual de Rubén Duarte.

Rubén Duarte, jugador de Pumas
Rubén Duarte, jugador de Pumas (Imago7)

De los ocho goles recibidos que Pumas tenía antes de visitar a Chivas, cuatro podían asociarse directamente con errores individuales: Nathan Silva, Keylor Navas y los dos penales de Rubén Duarte. La mitad.

León: Pumas respiró, pero concedió

Contra León, Pumas volvió a ganar por 3-1, Juninho abrió el marcador al 45; José Alvarado empató al 53 con una chilena; Robert Morales devolvió la ventaja al 70 y Pedro Vite cerró el partido al 87. El gol de Alvarado fue una ejecución extraordinaria.

No tiene sentido convertir una chilena en "error defensivo" simplemente porque terminó en la portería.

•Gol 9: mérito individual de León.

Chivas: tres goles que no necesitan excusas

El 3-0 del Akron fue diferente. Chivas marcó tres veces y ninguna de las tres anotaciones entra, con la evidencia disponible, en la categoría de error individual.

El primero cayó apenas al minuto 3. Fernando González puso un centro al área y Santiago Sandoval se elevó sobre Pablo Bennevendo para marcar de cabeza. Hay una deficiencia de marcaje. Pero también hay una excelente ejecución del centro y un buen movimiento de Sandoval.

•Gol 10: deficiencia defensiva colectiva / mérito ofensivo de Chivas.

El segundo fue todavía más difícil de atribuir a un error. Sandoval recibió de Ángel Sepúlveda fuera del área, controló la devolución y sacó un disparo potente que dejó sin posibilidades a Navas.

•Gol 11: mérito ofensivo individual.

El tercero llegó al 67 con Bryan González, quien recibió de Efraín Álvarez dentro del área y definió. Ahí sí hubo una falla en la vigilancia del área. Pero nuevamente: no hay un “regalo” individual equivalente al de Duarte o Navas.

•Gol 12: deficiencia defensiva colectiva.

Con Chivas Pumas llegó a 11 goles en contra. Entonces, ¿cuántos goles son realmente errores de la defensa? La respuesta rigurosa es: cuatro de once, es decir: 36.4 por ciento de los goles recibidos por Pumas en el Apertura 2026 tienen una responsabilidad individual defensiva claramente identificable.

La mitad del torneo ya no permite hablar de accidente

Después de ocho partidos, Pumas tiene 11 goles recibidos y una diferencia de goles de -1. Acumula tres victorias, dos empates y tres derrotas. Y hay un contraste que resulta imposible ignorar.

En el Clausura 2026, Pumas terminó la fase regular como líder general con 36 puntos, 34 goles a favor y solamente 17 en contra en 17 partidos.

Es decir: en todo el Clausura recibió 17 goles. Ahora lleva 11 después de ocho jornadas. Si mantiene esta frecuencia, terminaría muy por encima de aquella cifra. Pero incluso más que el número preocupa la naturaleza de los goles.

No es una defensa que simplemente esté recibiendo muchos goles. Es una defensa que está obligando demasiado seguido a su portero a apagar incendios que comenzaron antes de llegar al área.

La Jornada 8 representa prácticamente la mitad del torneo regular, y quedan nueve fechas por disputar, la primera mitad ya dejó suficientes evidencia para saber dónde está la grieta.

FCM


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Olga Hirata
  • Olga Hirata
  • Olga Hirata no cubre historias: las desnuda. Periodista deportiva incisiva, ve más allá del marcador y escribe desde la grieta humana. No busca agradar, busca verdad—y la dice sin anestesia.
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