En una industria donde el banquillo suele quemar al ritmo de los marcadores del fin de semana, Diego Mejía se rehúsa a negociar su método. Con 24 años de trayectoria dentro del futbol y un recorrido formativo que lo llevó de Europa al cuerpo técnico de Ricardo Ferretti en la Liga MX, pasando por el futbol de Canadá, donde recientemente fue campeón, el estratega mexicano sostiene una postura tan clara como contracorriente: en el balompié profesional, el triunfo nunca está garantizado, pero el camino para buscarlo sí se controla.
“El triunfo es un incontrolable”, afirma Mejía con contundencia para el serial El Método de mediotiempo. “Lo que sí puedes controlar es cómo enfrentas esto, el respetarte a ti mismo. Yo por eso pongo mucho foco en mi método”.
Desecha Europa por no coincidir con su filosofía
Esta premisa no se queda en el discurso. Para el entrenador de 43 años, la coherencia táctica y metodológica rige cada paso de su carrera, incluso cuando implica rechazar ofertas seductoras en el extranjero.
“He desechado una oportunidad importante que tuve para el futbol sueco por no coincidir en la filosofía”, revela.
Para Mejía, tomar las riendas de un club exige comunión de ideas desde el primer día, no un simple intercambio laboral.
Por ello, el timonel lanza una reflexión directa hacia los que tienen las riendas del futbol contemporáneo, urgidos casi siempre de éxitos exprés.
“Ningún directivo puede contratar a un entrenador pensando que va a ser campeón, es que eso es imposible”, advierte. “Cuando pierdes la identidad buscando un resultado, dejas de ser tú mismo”. Desde su perspectiva, un proyecto deportivo sólido se cimenta en la esencia y los hábitos del día a día, no en la improvisación ante la exigencia del entorno.
Curiosamente, aunque su propuesta privilegia la posesión, la atracción del rival con la pelota y la instalación en campo ajeno, Mejía no es ajeno al rumbo que toma la pizarra internacional.
“Yo creo que el futbol del futuro va hacia allá, a defender bien en bloques bajos, a encontrar estructuras muy rígidas, a no saltarte a los pases, ser pacientes, robarte y correr”, diagnostica sobre la creciente tendencia reactiva y de repliegue que predomina en las Ligas del mundo.
Aun frente a ese panorama y a la volatilidad de los resultados, Mejía insiste en que las derrotas no deben dinamitar los cimientos de un plantel.
“Yo soy firme con mis convicciones, yo no puedo trabajar mucho tiempo con unos jugadores y decirles que la mejor forma de llegar al objetivo es tomando el camino A y, simplemente, por resultados, cambiar al camino B”.
En el ideario del técnico mexicano, el pizarrón y el respeto a la idea son innegociables.
El capítulo completo de El Método: la mente detrás del juego, lo encuentras disponible en el canal de YouTube de mediotiempo.
ZZM