Mario Méndez Olague, aquel lateral volante que patrullaba la pradera de la derecha de los Zorros, sufre por el malo momento que pasa la institución de Colomos, para el ex jugador de la Academia, este trance que vive el equipo de sus amores no es una casualidad, es la suma de malas decisiones desde hace varias administraciones, en especial la de Azteca Futbol y la gente de Grupo Orlegui, quien en medio de una crisis de resultados pusieron al frente del equipo a Rafael Puente del Río, quien suma cuatro derrotas en fila con los atlistas.
En una charla con La Afición el ex jugador de Tigres y Rayados habló sobre el momento que viven los Zorros.
“El equipo desde que empezó el torneo y desde el final del pasado que acabaron mal, no ha podido encontrar un estilo de juego y un cuadro base, se hizo un cambio de técnico y desafortunadamente no se ha podido salir de ese mal momento y se viene el clásico, para el Atlas en el peor momento, antecedido de varias derrotas consecutivas, pero sobre todo el tema que no han encontrado un sistema donde te puedas ir apoyando para encontrar un buen funcionamiento y Chivas en este caso viene de dos victorias, más allá de que se habla de que León venía mal de la Concachampions, pero viene de un gran momento, Chivas llega con la moral alta, pero los clásicos son los clásicos y de pronto pasaba, te acuerdas, que un equipo llegaba mal y el otro mejor y se dan resultados opuestos a las estadísticas, si bien es cierto que hoy no se le ve una idea al equipo, ojalá que de acá al sábado, que ellos se vayan motivando sabiendo que les puede dar un envión ganar el clásico”.
¿En tus tiempos podía venir mal o bien, pero jugaban a algo, no me acuerdo que ustedes perdieran cuatro en fila, por qué?
“Se encontró una idea, veníamos trabajando bien en las básicas, se venía trabajando fuerte, con un entrenador que le aprendimos mucho y se sabía a qué jugar, desde jóvenes ya teníamos esa mística y llegamos a Primera y se pudo compaginar eso, un técnico que nos sacó provecho y una generación que jugaba desde muy jóvenes. Esto no es de ahorita, siempre lo he dicho, el tema es que de unos dos años antes de que llegará Azteca y con esta gente, el equipo perdió el estilo y la mística, podías perder o empatar, pero se sabía a qué se jugaba. La gente estaba conforme por cómo jugábamos, la gente más que molesta está desilusionada, pero es lo que hay, no queda más que esperar y que se rodeen de gente que sepa qué es este equipo, si bien es cierto que no fuimos campeones, pero se mantenía un estilo de juego y este equipo tenía una filosofía a nivel mundial, pero hoy no hay más eso, ojalá que pronto vengan mejores y que sepan atinarle en gente que sí sabe qué es el Atlas”.
¿Más allá del mal momento y de que el técnico sustituto no ha marcado una diferencia, el atlista no pierde la fe de ganar?
“La gente del Atlas tiene mucho tiempo esperando por buenos resultados y más en el clásico y ya hablar si se equivocaron o no al ponerlo, actualmente él está en el equipo y los fanáticos tratarán de hacerse presentes para apoyar al equipo y si bien es cierto que los resultados van poco a poco desanimando a la gente, hoy viene una revancha muy rápido y en mi caso por lo que viví, me dicen que los resultados que más importan son los que vienen, ganar y tener un envión anímico para el cierre del torneo”.
¿La afición del Atlas cree que es necesario otro cambio, por las cuatro derrotas de Rafa, qué dices?
“Uno no está en la institución, la gente de adentro que haga las cosas necesarias, te está marcando, lo que ha pasado que el equipo no ha funcionado, se han sacado los puntos, los resultados, pero hay que levantarle un monumento a Camilo Vargas, muchos puntos se han sacado gracias a él. Tiene varios partidos sin encontrar un cuadro base, es importantísimo tener regularidad, y si ya se hizo un cambio, pero los números te dicen que no fue la solución, pero pensar un cambio se me hace un poco prematuro y ahora viene una revancha y ahí se verá la realidad, en los últimos tres cuatro partidos el equipo sin mostrar una idea, se hacen muchos cambios y eso se torna complicado, de pronto juega con cierto once y a la siguiente vienen dos o tres cambios y se torna complicado tantos cambios”.
JMH