La Laguna volvió a la normalidad tras la eliminación de México del Mundial 2026. La gente retomó sus actividades y los puntos donde se esperaba la celebración masiva lucieron vacíos, ausentes de esa algarabía a la comenzaban a acostumbrarse.
Los lugares donde se reunió la gente para ver el partido por televisión y pantallas gigantes, tuvieron un ambiente previo lleno de optimismo y, aunque el partido se retrasó una hora, hubo paciencia y se escuchaban vaticinios a favor del equipo mexicano.
Esa confianza en su equipo era plena, aunque se sabía que Inglaterra tiene calidad y oficio, lo que seguramente le complicaría el partido al equipo dirigido por Javier Aguirre; pero el primer tiempo dejó algo inesperado. Los ingleses se pusieron adelante en el marcador y eso dejó un silencio como no se había sentido en todo el torneo.
Luego el segundo tanto de los europeos y un malestar generó por las fallas defensivas del cuadro mexicano, que luego hizo recuperar la confianza con la anotación de Quiñones. Eso hizo que se sintiera optimismo y que en realidad sí se podía hacer la hazaña.
El penalti convertido por Harry Kane apaciguó a los mexicanos; Raúl Jiménez les devolvió la esperanza a los aficionados con su gol y más cuando el equipo de ‘La Rosa’ se quedó con un hombre menos.
El cierre del partido mantuvo a todos al filo del asiento, muchas emociones, gritos, exaltaciones y al final todo fue silencio y rápido abandono de las instalaciones del Centro de Convenciones Torreón. No habrá próxima en este Mundial.
Para los aficionados fue dolorosa la eliminación, pero a pesar de eso, elogiaron el desempeño del equipo mexicano, algunos destacaron los grandes momentos que los hicieron disfrutar en esta Copa del Mundo y se van con eso, con un papel digno y lejos del fracaso.
El Giro Independencia lució vacío, solo uno que otro despistado que pasó por el lugar ondeando la bandera mexicana, pero esta vez nadie se apeó y los elementos de Seguridad Pública y el grupo especial, así como de Vialidad, hicieron presencia, pero la eliminación hizo que las calles lucieran como una noche cualquiera en la que se ahogaron los gritos y la euforia quedará para otra ocasión.
A pesar de la derrota, la afición festejó
Fieles al estilo mexicano, los aficionados laguneros no se deprimieron tras la derrota de México ante Inglaterra y su eliminación del Mundial 2026 de futbol. Los bares lucieron a tope y en la Plaza Mayor hubo fiesta tras el pitazo final.
Previo al partido de a poco los bares y restaurantes a los alrededores de la Morelos lucian ya casi a su máxima capacidad.
Gente con botes de espuma, el Jersey, trompetas y sombreros revolucionarios y de charro, eran parte del paisaje.
Los laguneros entonaron el Himno Nacional Mexicano y después de eso, todo fue fiesta, sufrimiento, alegría, enojo, emoción, toda una mezcla de emociones.
Cayeron los primeros goles de los ingleses y las caras eran largas, pero entusiastas al máximo, apareció el "Sí se Puede". Entró el primer gol de México y la euforia se desató, la cerveza y todo tipo de líquidos volaron por los aires.
El tercer gol de Inglaterra fue un balde de agua fría, el segundo de México una ilusión. La expulsión del jugador europeo regresaba los gritos de apoyo.
Tras estar México sobre el rival, y ver que se atacaba sin idea, inició la frustración.
Tras el final, lejos de sentir tristeza, la gente siguió celebrando, reconociendo el esfuerzo del equipo nacional.
Se esperaba que no hubiera festejos, pero no fue así. La Plaza Mayor de Torreón se vio poblada de aproximadamente mil aficionados que seguían la fiesta. La derrota al menos en Torreón, no se sintió como se esperaba. Agentes de Seguridad Pública resguardaron el área mientras la gente seguía su fiesta al estilo mexicano. Se acabó el Mundial para México, y la alegría no se desvaneció, al puro estilo mexicano, y lagunero.
cale