El diseñador Stefano Gabbana dejó su cargo como presidente de la casa de moda Dolce & Gabbana, aunque continuará como figura clave en la dirección creativa de la firma que cofundó junto a Domenico Dolce.
La compañía confirmó que la dimisión de Gabbana se hizo efectiva el pasado 1 de enero, como parte de una reestructura interna que definió como una “evolución natural” en su modelo organizativo.
Tras la salida de Gabbana del cargo ejecutivo, Alfonso Dolce fue nombrado presidente de la empresa a finales de enero, según registros presentados ante la cámara de comercio de Milán.
Pese a este cambio, la esencia creativa de la firma no se verá alterada de forma inmediata, ya que Gabbana seguirá involucrado en el diseño y las colecciones, uno de los pilares históricos de la marca.
El movimiento ocurre en un contexto de ajustes económicos para la casa de lujo. De acuerdo con reportes de Bloomberg, la firma evalúa distintas opciones para fortalecer su situación financiera, incluyendo una posible venta de participación por parte de Gabbana, quien posee cerca del 40% de la empresa.
Además, la compañía estaría accediendo a una nueva financiación de hasta 150 millones de euros como parte de una refinanciación de deuda más amplia, estimada en alrededor de 450 millones de euros.
Aunque Dolce & Gabbana evitó dar detalles sobre su deuda, confirmó que mantiene conversaciones activas con instituciones bancarias.
Fundada en 1985 en Milán, la firma se consolidó rápidamente como una de las más influyentes del lujo italiano, gracias a su estilo inspirado en la estética siciliana.
Durante los años 90, Dolce & Gabbana marcó tendencia con piezas icónicas como corsés estructurados, vestidos negros y diseños con transparencias, además de incorporar elementos como encajes, estampados vibrantes y joyería de gran formato.
Con el paso del tiempo, la marca expandió su presencia más allá de la moda hacia fragancias, relojería y artículos para el hogar.
A lo largo de su historia, la firma ha mantenido una estrecha relación con figuras del entretenimiento. Recientemente, Madonna asistió como invitada especial a su desfile en febrero, donde fue saludada personalmente por ambos diseñadores.
También han contado con la presencia de actrices como Meryl Streep y Stanley Tucci, quienes acudieron caracterizados como sus personajes durante el rodaje de la secuela de El diablo viste de Prada.
Sin embargo, la marca también ha enfrentado momentos complicados, como la crisis en China en 2018, cuando una campaña publicitaria fue criticada por insensibilidad cultural, lo que derivó en la cancelación de un desfile en Shanghái.
Analistas del sector consideran que, mientras Gabbana permanezca en el área creativa, no se anticipan cambios radicales en la identidad de la marca, aunque su salida del rol ejecutivo podría marcar un nuevo capítulo en la gestión del negocio.
jk