Seamos sinceros, la tecnología ha volteado al mundo de cabeza en todos los sentidos posibles y el arte no se queda atrás. ¿Te imaginas todo lo que un genio como Pablo Picasso hubiera podido hacer con las herramientas digitales de hoy en día? Quizás nunca lo sabremos... pero lo que sí podemos hacer es suponer cómo se verían algunas de sus más famosas obras si fueran impresas en 3D, esto gracias al homenaje que el artista paquistaní Omar Aqil rinde al legendario artista español.
Picasso logró que piezas como Les demoiselles d'Avignon (1907) y Guernica (1937) se coronaran como referentes de la pintura moderna. Sus propuestas rompieron con los esquemas tradicionales heredados del Renacimiento al eliminar por completo la perspectiva del volumen y el punto de vista único, dando lugar a una nueva tendencia que poco a poco fue denominada como cubismo. Esta idea redefinió totalmente la visión estética de su época.
A más de 100 años de la arriesgada propuesta del pintor español, el artista digital Omar Aqil retoma sus obras y las convierte en esculturas tridimensionales. A través de programas como Cinema 4D-Vray, Photoshop e Illustrator, Aqil fue capaz de transportar las imágenes bidimensionales hacia un plano tridimensional, jugando con la abstracción geométrica de Picasso y agregándole un toque personal y actual.
[OBJECT]Mujer sentada (1930), Figura Negra (1948), Composición (1946), Busto de mujer sonriente (1949), Visage (1928) y Homenaje a los españoles que murieron en Francia (1946), fueron las seis obras elegidas para el primer ejercicio llamado MIMIC I. En este experimento que realizó a principios del año, Aqil logró dar un giro fresco a las piezas al darles profundidad, movimiento y nuevas perspectivas para el espectador.
Aunque el paquistaní ha estudiado la trayectoria y obra de Picasso desde que inició su carrera, confesó que no fue tarea sencilla recrear las piezas. Su intención de dar una nueva implicación a las obras fue todo un reto, ya que las imágenes hiperrealistas de la impresión 3D contrastan con las estructuras complejas plasmadas en las pinceladas del español.
Retratos atípicos
En una segunda entrega revelada en octubre, Omar Aqil continúa su estudio de las formas utilizadas por Pablo Picasso. En esta serie titulada MIMIC II: Retratos Atípicos, el ilustrador presta especial atención a los fondos y los convierte en telones experimentales con elementos arquitectónicos de inspiración medieval.
Brazos desnudos (1960), Cabeza de mujer (1939), El navegante (1938), Retrato de una mujer (Dora Maar) (1942), Cara gris con sobrero blanco (1947) y Busto de mujer (1943), fueron las obras elegidas por el creativo para seguir con su línea de trabajo. Aunque la técnica continúa siendo la misma, esta vez Aqil toma una dirección creativa más autónoma al incorporar sus propias ideas en las obras de Picasso. Su osadía artística ofrece al público la oportunidad de reinterpretar piezas clásicas en un contexto actual a través de la tecnología digital.


La reinvención del lenguaje abstracto y surreal de Picasso, a través de la impresión tridimensional, es un ejemplo de cómo la tecnología ha cambiado el mundo del arte. Sin embargo, resulta inevitable no encontrar una dosis de ironía al pensar que las piezas geométricas que alguna vez redefinieron el arte, sean a su vez redefinidas por una nueva revolución estética anclada en la tecnología.