Si bien desde los años sesenta se comenzó a cuestionar con mayor fuerza al matrimonio heterosexual que termina con la muerte, en la última década se han cuestionado y se han promovido nuevas opciones que mantengan interesados a los miembros de la pareja.
Estos son algunos tipos de amor que pueden ayudarte a explorar tu sexualidad.
El poliamor
Como señala la sexóloga Karla Barrios,el poliamor es un compromiso ético, amoroso y de cuidado con más de una persona, que tiene un cariz político, porque rompe con la estructura de la monogamia.
Se busca trabajar con las ideas que se tienen sobre las “relaciones estables”, los celos, la pareja, la familia, el erotismo, la relación sexual. La idea del amor romántico puede llevar a la violencia, por lo que esta opción busca llegar a acuerdos, comprender que no hay un solo tipo de amor ni se puede amar en exclusiva toda la vida.
“No es una cuestión de aprovecharse de las otras personas para sacar ventaja, no es descuido, no es intercambio de pareja, no es orgía, no es mentira ni ocultamiento, no es un juego de poder donde uno puede y el otro no. El poliamor tiene que ver con el cuidado, el amor, la ética, con proteger a tod@s, no engañar, hacer acuerdos. No hay un solo tipo de poliamor, sino el mismo número que parejas poliamorosas haya en el mundo. No tienen que vivir tod@s en la misma casa. No hay manuales ni reglas, pues esas se van construyendo sobre la marcha. Incluye relaciones de protección con más de una persona en donde no necesariamente está involucrado el plano erótico, o no con todas, como se cree”, explica Barrios.
La pareja swinger
Los clubes swinger se pusieron de modo a principios del siglo XXI, cuando surgieron como espacio para que las parejas que deseaban integrar a otras personas en su experiencia erótica conocieran a otras que buscaran lo mismo. Hoy han desaparecido muchos de los locales dedicados a ello pero la práctica cada vez tiene más adeptos, quienes ahora se conocen por internet y organizan fiestas en casas o en hoteles del amor.
Las posibilidades del intercambio de pareja son diversas. Se puede interactuar en grupo o entre cuatro personas en un mismo espacio. En algunos casos se aceptan los tríos. Otra modalidad consiste en que se conozcan dos pareja y cada integrante se ponga de acuerdo para interactuar por separado. Con ello se busca explorar nuevos territorios del placer sin tener que renunciar a la pareja nuclear, sino compartiendo las vivencias personales y compartidas que de inicio no involucran los sentimientos amorosos sino exclusivamente el deseo.
La pareja abierta
En este caso, la pareja está de acuerdo en que uno o las dos personas tengan relaciones eróticas paralelas al matrimonio o la unión libre. Lo ideal es tener una conversación al respecto al inicio de toda unión, para establecer si se aceptaría o no una infidelidad y cómo se manejaría la posibilidad de abrirse a nuevas experiencias sin por ello perder el compromiso.
Hay diversos formatos que puede seguir la pareja según sus deseos o forma de ser: algun@s prefieren contarse a detalle lo compartido con otra u otras personas, mientras hay quienes prefieren no saber nombres ni lugares, pero dejando en claro que no pasará nada si un día se revela una relación paralela.
Esta opción está siendo adoptada con mayor frecuencia por los jóvenes, quienes no tienen gran problema en mantener relaciones abiertas ya sea como vivencia previa a un compromiso o como parte de la experiencia existencial, para poder definir lo que prefieren en el sexo y el amor.
mrf