El agua de limón con chía es esa clásica bebida que te salva en un día caluroso y que, además de quitarte la sed de golpe, te deja una sensación súper ligera en el cuerpo.
No se trata solo de exprimir un par de frutos en agua y ya; el verdadero secreto está en saber combinar la cantidad exacta del limón con las semillas de la chía y un ingrediente extra que llevará su sabor a otro nivel.
¿Qué ingredientes necesita un agua de limón con chía?
Prepararla en casa no requiere ninguna ciencia ni ingredientes difíciles de conseguir; aunado a ser la opción ideal para acompañar las comidas de todos los días o para tener una jarra bien fría lista en el refrigerador cuando entra el antojo.
Se trata de una alternativa facilísima para dejar de lado los refrescos o las bebidas embotelladas llenas de azúcares. Acá con muy poquitos elementos y un par de minutos, puedes armar algo totalmente natural; para ello vamos a necesitar:
- Limones frescos: 6 a 8 piezas (según qué tan jugosos estén)
- Semillas de chía: 3 cucharadas soperas
- Agua purificada: 1.5 litros
- Endulzante: Azúcar blanca, mascabado, stevia o miel al gusto (aprox. ½ taza)
- Hielos
¿Cómo preparar correctamente el agua de limón con chía?
- Lo primero que vamos a hacer es hidratar la chía. En un vaso alto vierte un taza de agua y agrega las 3 cucharadas de semillas de chía. Mueve bien con una cuchara para que no se hagan grumos y déjalas reposar unos 15 o 20 minutos hasta que esponjen y suelten su baba natural.
- En caso de ser posible, lleva a cabo éste paso una noche antes para hidratar de una mejor manera las semillas y obtener todos sus beneficios nutricionales.
- Ahora lava los limones, pártelos por la mitad y exprímelos muy bien en un tazón pequeño. Pasa el jugo por un colador para asegurarte de que no se vaya ninguna semilla ni demasiada pulpa gruesa.
- En una jarra grande, vierte el resto del agua junto con el azúcar, o el endulzante que hayas elegido. Mueve enérgicamente hasta que veas que todo el azúcar se disolvió por completo en el fondo y no queden partículas flotando.
- Lo siguiente es integrar el jugo de limón recién exprimido en la jarra y vuelve a mezclar para probar el punto entre acidez y dulzor. Si sientes que le falta un toque dulce, o un chorrito más de limón, este es el momento de ajustarlo.
- Ahora sí, vacía la chía ya hidratada dentro de la jarra. Revuelve muy bien para que las semillas se repartan de forma pareja en toda la bebida y no se queden amontonadas en el fondo.
- Llena tus vasos con bastante hielo, sirve tu agua de limón con chía y decora si quieres con un par de rodajas de limón flotando en la jarra para que se vea genial.
- Recuerda beberla el mismo día, o refrigera inmediatamente para evitar que se eche a perder.
¿Cuál es el secreto...Para lograr una deliciosa agua de limón con chía?
Aunque ya podríamos dejar así nuestra receta, te vamos a compartir un tip para llevar tu agua de limón con chía al siguiente nivel y para ello solamente necesitamos agregar unos chorritos de agua mineral, lo cual le dará ese toque burbujeante y fresco.
KVS