Después de cocinar, surge una duda muy común: ¿hay que esperar a que la comida se enfríe por completo antes de meterla al refrigerador?
Aunque dejar una olla recién salida de la estufa sobre la cocina puede parecer lo más prudente, hacerlo durante demasiado tiempo también puede representar un problema para la seguridad de los alimentos.
La recomendación no es esperar horas hasta que la comida llegue a temperatura ambiente. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) señala que las cantidades pequeñas de alimentos calientes pueden colocarse directamente en el refrigerador. Cuando se trata de una cantidad grande, como una olla de sopa, caldo o guisado, el manejo debe ser diferente.
¿Cómo guardar comida caliente en el refrigerador?
La clave está en reducir rápidamente la temperatura de los alimentos sin dejarlos demasiado tiempo fuera. Para hacerlo, estas son las recomendaciones principales:
- Si es poca cantidad: puedes meterla directamente al refrigerador; no es necesario esperar a que se enfríe por completo.
- Si es una olla grande: divide la comida en varios recipientes pequeños y poco profundos para que el calor se disipe más rápido.
- No la dejes durante horas a temperatura ambiente: las sobras deben refrigerarse dentro de un periodo de dos horas.
- Si hace mucho calor: cuando la temperatura ambiente supera los 32 °C, el límite recomendado se reduce a una hora.
- Mantén las sobras tapadas: esto ayuda a protegerlas de contaminación y olores de otros alimentos.
- Evita saturar el refrigerador: dejar espacio permite que el aire frío circule correctamente.
Tanto el USDA como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) recomiendan dividir las grandes cantidades de comida en recipientes poco profundos para acelerar el enfriamiento. La FDA también señala que los alimentos calientes no dañan el refrigerador.
¿Entonces por qué se recomienda no meter comida caliente?
Aquí aparece la diferencia entre seguridad alimentaria y consumo de energía.
La Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía recomienda evitar introducir alimentos calientes, ya que el refrigerador tendrá que trabajar más para recuperar y mantener una temperatura baja. Esto puede aumentar su consumo de electricidad, pero no significa que una porción de comida caliente vaya a descomponer el aparato.
El mayor cuidado debe estar en no dejar las sobras durante demasiado tiempo fuera del refrigerador. La Secretaría de Salud recomienda que los alimentos preparados no permanezcan a temperatura ambiente por más de dos horas y que se conserven tapados y en refrigeración.
¿Qué es mejor: esperar o refrigerar?
Si acabas de cocinar y vas a guardar una porción pequeña, no necesitas esperar horas para meterla al refrigerador.
Si preparaste una cantidad grande, lo más conveniente es repartirla en recipientes pequeños y poco profundos y refrigerarla oportunamente. De esta manera, evitas prolongar su permanencia a temperatura ambiente y también reduces el impacto que una gran masa de comida caliente puede tener sobre la temperatura interna del refrigerador.
En otras palabras, el objetivo no es esperar a que la comida quede completamente fría, sino enfriarla y refrigerarla de manera adecuada y sin dejarla fuera durante demasiado tiempo.
JCM