El helado de cempasúchil se ha convertido en una de las sorpresas culinarias más esperadas durante la temporada de Día de Muertos en México.
Esta receta toma la flor tradicional que adorna los altares y la transforma en un postre frío lleno de aroma, color y tradición, ideal para compartir en familia durante los días de fiesta. Te decimos cómo prepararlo sin máquina.
¿Qué ingredientes lleva el helado de cempasúchil?
Aunque a primera vista parezca una preparación complicada o reservada sólo para heladerías artesanales, la realidad es que prepararlo en tu propia cocina es bastante sencillo.
No necesitas aparatos especiales ni maquinaria de heladería; con ingredientes básicos y utensilios que seguro ya tienes en casa, puedes lograr un resultado muy cremoso.
Siguiendo bien los pasos para limpiar las flores y infusionar la leche, conseguirás un helado suave, de tono amarillo brillante y con un sabor único que va a sorprender a todos tus invitados.
- 1 taza de pétalos de flor de cempasúchil (únicamente de flores orgánicas, cultivadas para consumo o sin pesticidas)
- 1 taza de leche entera
- 1.5 tazas de crema para batir bien fría
- 1 lata de leche condensada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 rajita de canela
¿Cómo elaborar helado de cempasúchil?
- Deshoja las flores de cempasúchil retirando con cuidado la parte inferior blanca de cada pétalo, ya que esa zonita suele amargar. Coloca los pétalos amarillos en un tazón con agua fría y unas gotas de desinfectante para verduras durante diez minutos. Pasado ese tiempo, escúrrelos muy bien y sécalos suavemente con toallas de papel.
- Pon la taza de leche entera en una olla pequeña a fuego bajo junto con los pétalos limpios y la rajita de canela; deja que se caliente durante unos seis a ocho minutos para que la leche absorba todo el aroma y el color amarillo, cuidando que no suelte un hervor fuerte. Retira del fuego, quita la canela y deja enfriar por completo.
- Vierte la leche ya fría junto con los pétalos en el vaso de la licuadora y muele a velocidad alta hasta obtener un líquido uniforme y de color amarillo; si prefieres un helado completamente terso sin trocitos de pétalo, pasa el líquido por un colador fino y reserva.
- En un recipiente amplio que esté frío, bate la crema para batir hasta que comience a tomar cuerpo y se formen picos suaves, esto le dará la textura esponjosa y aireada a tu postre.
- Agrega poco a poco la leche condensada, la vainilla y la mezcla licuada de cempasúchil sobre la crema batida; usa una espátula o cuchara de cocina para integrar todo suavemente con movimientos envolventes para no perder el aire logrado.
- Vierte la mezcla en un molde o recipiente de plástico con tapa que sea apto para congelar; mételo al congelador durante un mínimo de seis horas o déjalo reposar durante toda la noche para que tome la firmeza adecuada antes de servir. ¡Disfruta tu helado!
KVS