Los retoños de los capos de la droga suelen seguir los pasos de sus padres, sin embargo no fue el caso de Jordan Barrett. Él escogió el mundo del modelaje y ahora, a sus 20 años, es uno de los rostros más populares de la moda que ha participado en desfiles y campañas de marcas como Tom Ford, Versace, Moschino y Pepe Jeans.
Barrett comenzó en el mundo del modelaje a los 15 años, un año después de que un agente lo descubriera mientras estaba en una tienda en su natal Australia. En un principio, al joven de ojos claros y rasgos bien definidos, no le interesó, pero su mamá lo convenció de llamar a la agencia y firmar un contrato. Meses después, ya estaba desfilando en Tokio.
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Casi al mismo tiempo que Jordan se convertía en modelo, su padre, Adrian Barrett fue sentenciado a ocho años de prisión por crímenes contra la salud y narcotráfico.
De acuerdo con reportes de 2013, Adrian Barrett era el líder de uno de los mayores cárteles de tráfico de mariguana en Australia. Sin embargo, la policía no encontró que Jordan estuviera relacionado con el negocio.
Ahora, Jordan lleva una vida de lujos gracias a su profesión. Es el rostro de la campaña de la fragancia 1 Million y 1 Million Privé de Paco Rabanne; fotógrafos como Mario Testino e Inez y Vinoodh han trabajado con él y entre sus amigas se encuentra la súper modelo Kate Moss, así como Gigi Hadid y París Hilton.
mrf