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Martes , 19.03.2019 / 04:31 Hoy

Donde nace el café

El Paisaje Cultural Cafetero es patrimonio de Colombia y de la humanidad. Los amantes del café harán de esta zona un aromático punto de peregrinación.
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Difícilmente alguien se puede resistir al café, al que nos devuelve el alma para comenzar el día, a la taza de la tarde cuando las fuerzas están por abandonarnos o al último por la noche para celebrar la tranquilidad de la casa.

Ahora imaginen que esa bebida se convierte en el motivo irresistible para emprender una nueva aventura por ese imán turístico que es Colombia. Sí, vamos al Paisaje Cultural Cafetero, reconocido en 2011 por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Considerado un destino de agroturismo, el Paisaje Cultural Cafetero está conformado por los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y el norte del Valle del Cauca.

Enmarcado por la cordillera de los Andes, ambientado por múltiples especies de aves y aromatizado por los frutos y el café, este viaje será inolvidable para personas de cualquier edad y nacionalidad. Los turistas mexicanos ocupan el segundo lugar de visitantes a la región, solo superados por los de Estados Unidos, de acuerdo con estadísticas de ProColombia.

Luego de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Matecaña, pueden hospedarse en alguno de los hoteles de la ciudad de Pereira, en la que conviven las ofertas de la modernidad con la arquitectura de influencia española y el verdor de las montañas que rodean la ciudad.

Si aquí los trajo el café, vean pues cómo llega hasta su taza. Para ello, visiten la Hacienda Venecia, finca cafetera sumergida en la espesura de la naturaleza. El personal de la hacienda los conducirá por los cafetales para sentir el ambiente en el que crece el fruto y podrán platicar con la gente que lo recolecta.

Posteriormente, verán el proceso de obtención de los granos del café. Una vez revisadas algunas cuestiones técnicas, la visita culminará con una deliciosa cata del café más suave del mundo, como proclaman los productores colombianos. Llevados de la mano (y olfato y gusto) del barista, aprenderán los aspectos básicos para apreciar aún más los ricos matices del café. Es muy probable que queden encantados con esta experiencia; por ello, la hacienda les ofrece hospedaje en diferentes categorías turísticas.


Ahora están listos para conocer un poco de fauna colombiana, así que pueden dirigirse al bioparque Ukumarí, que crecerá su zoológico y jardín botánico para ser el más grande de Latinoamérica. Por lo pronto, verán muchas especies recuperadas del tráfico ilegal o del cautiverio clandestino, entre ellas dos rinocerontes que, se dice, pertenecieron a Pablo Escobar Gaviria.


Otra fuerte atracción se erige en medio del Paisaje Cultural Cafetero: las aguas termales. Diríjanse a las Termales de Santa Rosa de Cabal, con opción de hospedarse una noche en su hotel y disfrutar de sus relajantes y sanadoras aguas (provenientes de los volcanes que rodean la zona y que alcanzan los 40 ºC), o bien, de los chorros fríos de su cascada.


Para los que gustan de la fotografía de paisaje o simplemente la contemplación, la torre del Ecoparque Mirador Colina Iluminada, en el municipio de Filandia, es el sitio ideal. El verdor y las montañas son una espectacular pintura panorámica de la naturaleza colombiana.

Otro de los tradicionales paseos en el Paisaje Cultural Cafetero es el recorrido en Jeep Willys, esos vehículos que llegaron a Colombia en los años 50 del siglo pasado. Toda su carga de aventura e historia la sentirán en la carretera. El recorrido parte del colorido pueblo de Salento para cruzar el Valle de Cocora, en el camino podrán apreciar las palmas de más de 60 metros de alto, las más grandes del mundo y consideradas árboles nacionales de Colombia. El final de la ruta será la entrada al imponente Parque Nacional los Nevados. Y de regreso a bordo del divertido Willys.


Las posibilidades de una taza

Después de los hidrocarburos, lo que más exporta Colombia es café. Y en el mundo ocupa el tercer lugar en producción de este grano. La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia creó una marca para representar a sus agremiados: Juan Valdez. La imagen fue encargada a la histórica agencia Doyle Dane Bernbach (DDB).


Las calles de los pueblos del Paisaje Cultural Cafetero están llenas de cafeterías. Una de las recomendaciones es probar el café preparado con diferentes técnicas de extracción, ya sea por medio de una prensa francesa, sifón, chemex, dripper o aeropress. Cada método dará acentos diferentes al sabor del café. Y si a eso suman el tipo de tueste del grano y la combinación de estos, la posibilidades se antojan infinitas. ¡Para eso viajaron al Paisaje Cultural Cafetero!


Combinaciones del menú

De no ser por algunas frutas (el lulo, como ejemplo jugoso), los ingredientes de los platillos de la región cafetera colombiana son casi los mismos que los de la cocina mexicana. La realidad, mágica en este caso, es la combinación que se hace con ellos.

Por ejemplo, pueden probar al pie de una fría montaña una taza caliente de chocolate con trozos de queso fresco, sí, sumergidos o sopeados. O un ponche de maracuyá con piloncillo y aguardiente.

Para el calor, nada mejor que una rica nieve de aguacate, limonadas de coco, de jengibre o yerbabuena de la cafetería La Suiza, en el municipio de Manizales.

Hay dos platos fuertes que son dignos de ese nombre: la monumental bandeja paisa, que consta de arroz, huevo frito, chicharrón (igual al nuestro pero con más carne), chorizo, aguacate y arepa, entre otros ingredientes, y la no menos llenadora cazuela de frijoles, que se va aderezando con chicharrón, plátano maduro, arroz, aguacate y arepa, platillo especial del hotel boutique Sazagua, en Pereira, que además cuenta con un imperdible spa. No se preocupen por las calorías, este viaje requiere de buen combustible.

Mención especial amerita el chorizo. Santa Rosa de Cabal es célebre por su elaboración. No hay restaurante del pequeño pueblo que no lo ofrezca en sus múltiples posibilidades, poco imaginadas por los turistas: frito, asado, cocido y en caldillo, en salsa de limón y pimienta, en salsa de maracuyá (un favorito), además de sus presentaciones para los niños. En Chori Sant pueden degustar estas obras culinarias.


Dónde hospedarse: El Hotel Movich es uno de los íconos más conocidos de la ciudad de Pereira. Está frente a la Iglesia de San José y el Centro Comercial Pereira Plaza, muy cerca de la Zona Rosa.

Cómo llegar: Copa Airlines, que hace una escala en Panamá.

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