La Met Gala 2026, celebrada el pasado lunes, tuvo como una de sus figuras centrales a Beyoncé, quien formó parte del comité organizador de este año. Sin embargo, lo que debió ser una noche de consagración estética se ha transformado en un intenso debate en redes sociales.
Su aparición con un traje de diamantes de un valor casi incalculable para el ciudadano promedio ha provocado una oleada de críticas que comparan la opulencia de la élite artística con las crisis humanitarias y laborales que atraviesa el mundo actual.
Esta edición ya estaba marcada por la controversia desde su anuncio, debido a que el magnate Jeff Bezos fungió como anfitrión. Esta decisión encendió las alarmas de activistas y grupos sociales, quienes denunciaron las constantes acusaciones de abuso a los derechos laborales dentro de las empresas de Amazon.
Mientras los invitados desfilaban en trajes de alta costura, las calles cercanas al Museo Metropolitano de Nueva York se convertían en escenario de protestas masivas, creando un contraste violento entre el lujo de la alfombra roja y el descontento social.
El costo de la corona de Beyoncé
Beyoncé fue una de las últimas celebridades en arribar, luciendo un impactante diseño de "esqueleto de cristal" complementado con una corona celestial de diamantes. Aunque la cantante siempre ha defendido que su vestimenta está libre de maltrato animal y explotación de tierras, la procedencia de sus joyas ha puesto en duda su discurso. Expertos revelaron que las piezas pertenecen a la reconocida casa Chopard y provienen de la mina de Karowe, en Botsuana.
Si bien este lugar es famoso por producir diamantes de una pureza extraordinaria, organizaciones de derechos humanos han denunciado constantemente el desplazamiento de comunidades indígenas, como los San, para favorecer la extracción de estas piedras preciosas. El conjunto total utilizado por la estrella se estima que supera los 60 millones de dólares. La pieza central, el collar "Queen of Kalahari", está valorado en 50 millones de dólares y fue tallado a partir de un diamante en bruto de 342 quilates, una cifra que muchos consideran ofensiva en el clima económico actual.
Los diamantes que llevó la cantante Beyoncé a la Gala Met estaban hechos con diamantes de 342 quilates extraídos de la mina Karowe en Botsuana.
— Daniel Mayakovski (@DaniMayakovski) May 7, 2026
La mina de Karowe es operada por Lucara, propiedad de multimillonarios canadienses y europeos, que explota a los nativos negros… https://t.co/reuzxjI7VZ pic.twitter.com/EgoVzCiIUH
Jay-Z en la Met Gala
La polémica no terminó en el vestuario. La presencia de su esposo, el rapero Jay-Z, también atrajo el escrutinio público. En medio de la desconfianza generalizada hacia las figuras de poder, el nombre de Jay-Z ha sido objeto de teorías virales que intentan vincularlo con la lista de Jeffrey Epstein. Es fundamental aclarar que, si bien los documentos judiciales desclasificados hasta el momento no lo señalan como participante en delitos ni como visitante de la isla, el clima de sospecha sobre las élites de Nueva York es implacable.