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Es real. El truco para que tu planta de sábila tenga hojas más gruesas, grandes y con abundante gel natural | CONSEJOS

La forma en que se riega, la cantidad de luz que recibe y el tipo de sustrato influyen directamente en el crecimiento y la calidad de sus hojas.

La sábila o también conocida como aloe vera es una planta famosa por sus hojas, las cuales contienen un gel que resulta beneficioso para la piel y cuyas aplicaciones se han hecho desde hace años.

Al ser de la familia de las suculentas, fácil de tener en casa ya que requiere pocos cuidados, sin embargo, esto suele confundirse con que no necesita atención y posteriormente, la planta puede resultar dañada y sus beneficios reducidos.

¿Por qué es tan popular la sábila?

De acuerdo con un artículo publicado por la Profeco, la sábila tiene funciones que van desde las curativas hasta las de belleza. Existen aproximadamente 300 especies y son famosas por propiedades y beneficios principalmente enfocados a la piel.

Es buena para regenerar el tejido y acelerar el proceso de cicatrización de una herida, así como funciona efectivamente como analgésico para dolores musculares, reumáticos, dentales y migrañas.

Por otra parte, también es anticoagulante, antihistamínico, antiviral y antimicrobiano.

Con respecto al área de belleza, ayuda a reducir las estrías, líneas de expresión, manchas de sol, cicatrices de acné y arrugas; cuenta con propiedades hidratantes y ayuda a combatir la resequedad del cuero cabelludo y contiene vitaminas B1, B2, B3, A, B, C y ácido fólico.

La sábila tiene propiedades curativas no solo es utilizada para cosméticos | Especial
La sábila tiene propiedades curativas no solo es utilizada para cosméticos | Especial

¿Qué cosas dañan a la sábila?

Aunque el aloe vera es considerado como una planta resistente a enfermedades y plagas, es importante cuidarla correctamente y estar alerta de signos dañinos, pues un cuidado incorrecto a veces sale a relucir cuando ya es muy tarde, por lo que es crucial prestar atención a los pequeños detalles.

Inspecciona constantemente la planta para asegurarte de que no hay presencia de plagas, también revisa que las hojas no se vean amarillentas o blandas, esto puede darse por exceso de riego.

Si las hojas tienen un color marrón en los bordes, se están quemando por el sol y estos daños ya no tienen reparación. Por otro lado, si ves una constante presencia de manchas blancas, cafés e incluso negras, lo más seguro es que se trate de una enfermedad por hongos.

Finalmente, la sábila puede estresarse al momento de ser trasplantada, lo que se verá reflejado en descoloramiento tras el cambio. Esto es más común de lo que crees, dale un poco de tiempo para que se adapte a su nuevo hogar y proporciona la luz y humedad adecuadas para que el proceso sea más sencillo.

¿Qué hacer para cuidarla?

Estos son los factores que se deben tomar en cuenta para que tu planta crezca sana y de hojas jugosas.

Humedad

Evita el riego excesivo, en especial en temporada de invierno, pues ésta planta prefiere los ambientes secos. Si te pasas de agua, podrías hacer que las raíces se pudran. Riega una vez cada 3 o 4 días dependiendo del tamaño y asegúrate que la maceta tenga orificios de drenaje.

Temperatura

La zona en la que la colocas para tomar el sol también es clave. El Aleo Vera es de climas cálidos, con temperaturas de 18 a 24 grados centígrados. El frío no es un buen aliado y es mejor mantenerla alejada de los cambios de clima.

Luz

Al ser una suculenta, la luz es prácticamente su mejor amiga. La sábila prefiere recibir el sol directamente, por lo que te recomendamos ubicarla en una zona en donde reciba al menos seis horas de luz diaria.

Sin embargo, ten cuidado de no exponerla durante las horas más intensas de sol, pues podrían provocar quemaduras.

Limpieza de hojas

Tal vez no parezca importante, pero en realidad es fundamental mantener limpias y libres de polvo las hojas de la sábila, pues le ayuda a tener una mejor respiración y fotosíntesis.

Para realizarlo correctamente, te recomendamos limpiar las hojas con un paño húmedo, especialmente en el lado inferior de éstas, que es donde se acumulan los ácaros e insectos.

Poda

Puede que te de miedo cortarla y que ya no vuelva a salir, pero en realidad, una poda ocasional suele ser de gran ayuda para mantener la forma de la sábila. Recorta hojas muertas o dañadas con unas tijeras limpias y afiladas.

Así, fomentas el crecimiento de nuevas hojas. Como dato, procura no cortar más de un tercio de las hojas, pues podrás ocasionar estrés.

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Lorely Osorno
  • Lorely Osorno
  • Licenciada en Comunicación y Periodismo de la UNAM. Editora en Discover Milenio, apasionada por explorar y difundir hechos relevantes. Me gusta informar sobre temas de utilidad a los lectores y explicar por qué algún suceso está en tendencia. Tengo gran interés por el feminismo y los problemas sociales.
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