En el número 73 de la calle Río Amazonas, al cruzar la puerta de entrada, el hotel Carlota ha dejado atrás su clásica atmósfera para dar pie a Casa Fresh, donde el ambiente de futbol se materializa en cada detalle, lo mismo en los balones que forman parte de la decoración, que en las múltiples playeras que replican el tricolor de la bandera y que desde el Locker Room -- el espacio especial para que los generadores de contenido, prensa e influencers hagan su labor-- captan la atención de los visitantes.
El espacio fue creado para vivir el futbol de diversas maneras, tantas como invitados han llegado a la dirección en la colonia Cuauhtémoc: pues si bien la inmensa pantalla colocada frente a la alberca, invita a disfrutar de cada jugada con precisión, mientras se degusta una exquisita comida -- en el emocionante encuentro de Argentina vs Cabo Verde se sirvió una deliciosa paella que se propuso maridar con vino rosado -- lo cierto es que la libertad para hacer propio el lugar permite vivir las emociones y conectar con el deporte como cada quien lo elige.
Los gritos, alegría y hasta llanto, efecto de los resultados de cada encuentro; por supuesto los de México fueron prioridad, se multiplicaron en la Casa Fresh, donde además de las emociones provocadas por el deporte que tendrá atento al mundo hasta el próximo domingo cuando se juegue la gran final entre España y Argentina en Nueva Jersey; también hubo espacio para los debates. Más de uno, como en todos los rincones donde se disfruta del futbol, se asumió como experto, y así surgieron las charlas en torno a los mejores jugadores, al desempeño de los árbitros y hasta por qué no decirlo el favoritismo que se dio a algunos equipos en la cancha.
Y mientras esas pláticas de los espontáneos conocedores se sucedían en los pasillos o los espacios especiales que Dove, Axe y Rexona acondicionaron para sus invitados; en otra zona de Casa Fresh la profundidad se materializaba en los contenidos que, en tiempo real, la prensa y los generadores de contenido creaban en el Locker Room; ya fuera del partido que recién acababan de apreciar o bien del que estaba por iniciar.
El espacio también fue marco para la creación de algunos programas que abordaron el tema de balompié, un caso especial fue el que protagonizó Karla Díaz, quien llegó con todo su equipo de Pinky Promise, para sumarse a la campaña de Dove, "El juego es nuestro", y ofrecer un mensaje de autoestima al hablar de la deserción de las niñas en el deporte; pues de acuerdo a las estadísticas una de cada dos deja la práctica deportiva.
En esa tarde tuvo como invitadas a tres futbolistas, Karen Yozaleth González Barrón, Adriana Iturbide Ibarra y Miah Alexia Zuazua Martínez, quienes compartieron sus experiencias y lo cerca que estuvieron de dejar su pasión por un comentario que recibieron con lo que sintieron vulnerada su seguridad corporal, principal motivo que provoca que las chicas dejen el deporte.
Con una diversidad de experiencias, la sede también se convirtió en punto de encuentro y alojamiento para decenas de chicas procedentes de diversas partes del país que intercambiaron sus puntos de vista respecto al deporte y hasta la forma de generar su contenido, mientras desarrollaban sus dotes para la pintura al personalizar una bolsa tote que recibían al inicio de la sesión, ya fuera antes de la comida o bien después de haber tomado el desayuno.
Los espacios foto opportunities se multiplicaron en la Casa Fresh, ahí desde una portería, una pelota o hasta la imagen de unos zapatos de futbol recrean la atmósfera ideal para materializar el ambiente futbolístico que detonó el pasado 11 de junio y se extinguirá el próximo domingo 19 de julio, cuando de nueva cuenta empiece la cuenta regresiva para el próximo campeonato del balompié y la Casa Fresh concluya su experiencia.
AJR