La Dirección de Medio Ambiente informó que a la semana reciben en promedio 60 quejas por exceso de ruido en colonias.
"Son unas 60 a 70 quejas por semana, pero son en su mayoría por las famosas guerras de vecinos o bocinas que tienen que ver con colonias. En general las tenemos dispersas y es cuando las personas hacen algún evento o conmemoración", dijo Marcelo Sánchez Adame, titular de la dependencia.
Indicó que la mayoría de estos llamados son por las denominadas "guerras entre vecinos" para utilizar aparatos de mayor volumen y las multas en estos casos van de los 550 a los 6 mil pesos.
"Quien actúa en temas residenciales es Seguridad Pública y son quienes pueden hacer el acercamiento para hacer un apercibimiento y después llegar a una sanción de 6 mil pesos máximo y un mínimo de 550 pesos".
Límites permitidos de ruido
Recordó que el límite permitido de 8:00 a 22:00 horas es de 75 decibeles y después de las 22:00 horas de 72 decibeles.
"Es ahí donde nos apoya Inspección y Verificación para regular que todos los centros nocturnos cumplan con los decibeles permitidos".
Refirió que los reportes ciudadanos contra hogares corresponden a Seguridad Pública y, en el caso de centros nocturnos, a Inspección y Verificación.
"Sí hay sanciones y un número al que se puede marcar directamente desde Seguridad Pública cuando hablamos de zonas residenciales, además de Inspección y Verificación o Atención Ciudadana cuando son temas de industrias o centros nocturnos".
El funcionario explicó que el seguimiento depende del tipo de establecimiento o espacio donde se presente la afectación por ruido.
Buscan mayor concientización
Destacó que más que sanciones es necesario concientizar a la población sobre la contaminación sonora, que parece invisible, pero igual genera daños ambientales y en la salud.
"Lo importante es no llegar a un tema sancionatorio, sino hacer cultura y nosotros en las brigadas tratamos de concientizar a las personas de los daños al medio ambiente y la salud de quienes están expuestos".
Añadió que la exposición constante a altos niveles de ruido puede afectar la calidad de vida de las personas, alterar el descanso y provocar afectaciones físicas y emocionales.
Por ello, insistió en que la participación ciudadana y el respeto entre vecinos son fundamentales para reducir este tipo de conflictos en las zonas habitacionales.
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