En Torreón, los suicidios aumentan durante noviembre y diciembre, debido a factores sociales, psicológicos y económicos, por lo que existen diversas líneas de apoyo para evitar estas muertes.
De acuerdo con las cifras de la Fiscalía General del Estado (FGE) Región Laguna I, el año 2018 cerró con un total de 47 suicidios, mientras que hasta el 31 de octubre, se registraron 41 eventos de este tipo en la ciudad, donde la mayoría de las muertes fueron de hombres.
En 2018, las cifras se mantuvieron durante todo el año, mostrándose un repunte en las estadísticas en noviembre con seis eventos, la cifra más alta de todo el año, lo que fue una antesala al aumento de muertes autoprovocadas.
Que sea durante estas fechas cuando más suicidios se dan depende de diversos factores. Para la psicóloga Silvia Díaz de León, estos van desde el cambio en el clima, pues explica que la disminución de la luz del sol, también influye en los estados de ánimo.
“Sentirse decaído en estas épocas es más común de lo que parece, cuando hay menos exposición a la luz solar, nos sentimos menos enérgicos, menos activos y más decaídos. La luz afecta los niveles de secreción de melatonina, una hormona relacionada con el sueño, que se produce en mayor proporción cuando los días son más cortos y más oscuros, esta afecta también el nivel de serotonina, neurotransmisor encargado de regular el estado de ánimo, ya que al sentirnos somnolientos, la serotonina disminuye”.
Señaló que también la depresión es un factor que puede orillar a las personas a tratar de autolesionarse o cometer suicidio, que si bien depresión no es sinónimo de suicidio, si es un factor que puede influenciar este tipo de conductas.
NAVIDAD Y AÑO NUEVO
El incremento de suicidios en esta temporada del año, en la opinión de Díaz de León va influenciada por la navidad y lo que esta fecha representa.
“Navidad y año nuevo son fechas en las que culturalmente se espera compartir con los seres queridos ya sean familia, pareja o amigos, lo que puede intensificar el sentimiento de soledad y abandono que tienen algunas personas que padecen este trastorno (depresión)”.
Judith Varela Ríos, tanatóloga y especialista en formación en suicidología, señaló que el suicidio sí aumenta en la temporada próxima a comenzar, sobre todo por la depresión, pues suele ser un factor.
Al igual que Silvia Díaz de León, la tanatóloga Varela, destacó que la navidad y el año nuevo influyen a que las personas cometan más suicidios o intentos de ellos.
“Por qué diciembre, noviembre, también la sociedad, la cultura nos dice que hay que pasarla en familia… que debemos de estar unidos todos debemos de festejar, pero qué hay de los que ya no están en este año, de los seres queridos que no están…”.
Además de la ausencia de un familiar, destaca que se toma en cuenta dentro de la temporada decembrina es lo social y lo económico, pues muchas veces las personas no pueden cumplir con estos roles o expectativas y esto causa frustración.
“¿Qué hay cuando no se logran las expectativas?, la parte social, los estereotipos de tener cierto nivel, que tienes que comer pavo, tener regalos y que la familia se reúne, pero cuando no tienen esa parte económica o que no se pueden reunir, se toma como fecha frustrada, sobre todo porque el ser humano va más encaminado a lo que no tiene, a lo que ya no está, entonces ahí ese es un factor de riesgo”.
SEÑALES DE ALERTA
En México, una persona se suicida al día, lo que mantiene preocupados a los profesionales del área de la salud, quienes constantemente se están capacitando para tratar de detectar a probables suicidas y brindarles atención a tiempo.
Cuando una persona comete o intenta el suicidio, puede haber o no señales de alerta, pues en algunos son casos impulsivos, donde hay factores precipitantes y predisponentes.
De acuerdo con lo informado por la tanatóloga y suicidologa, Judith Varela, los factores predisponentes vienen desde el nacimiento y del seno familiar, son cuestiones de género, pues si hay antecedentes de suicidio en la familia o algún cercano se suicida, hay antecedentes de droga o de adicciones, es más probable que una persona lo cometa.
En los suicidios impulsivos, que se dan cuando una persona no mostró señales ni dijo nada, hubo un detonante, que es el factor precipitante, lo que puede ser una ruptura amorosa o algún problema que detona los factores predisponentes que ya tenía.
Caso contrario en los suicidios psicóticos, las personas dan señales que pueden ser de alerta, desde mensajes y avisos, hasta el decir abiertamente que se busca cometer el suicidio.
Los signos de alerta pueden parecerse a un caso de depresión, pero no lo son, sino que la persona ya tiene ideación, ya pasó por su cabeza la idea de autolesionarse o de cometer suicidio, pero algunas de las señales pueden ser aislamiento, pérdida de interés o pensamientos como “de qué me sirve la vida”, “no soy importante para nadie” o fantasías con su propia muerte.
Para la psicóloga Díaz de León hay algunas señales a las que los familiares pueden estar atentos en esta temporada navideña, pues pueden mostrarse de manera clara.
“Las señales para detectar a una persona en riesgo en estas épocas navideñas son las mismas que las de una persona deprimida: tristeza y ansiedad, pesimismo, sentimientos de culpa o impotencia, irritabilidad y desasosiego, pérdida de interés en actividades que antes solía disfrutar, aislamiento social, cansancio y disminución de energía, dificultad para concentrarse y recordar detalles, cambios de peso, insomnio en unos casos y exceso de somnolencia en otros, así como pensamientos suicidas”.
Finalmente ambas especialistas concluyeron en que es de suma importancia poner atención especial a las personas que ya intentaron cometer suicidio, pues hay un 50% de probabilidades de que lo vuelvan a intentar, por lo que pueden acercarse a las líneas de ayuda o buscar apoyo médico o psicológico.