El gobierno de Puebla reforzará la vigilancia en las ocho zonas arqueológicas principales para evitar sucesos como el de Teotihuacan, en el Estado de México, donde un sujeto tomó como rehenes a un grupo de turistas y disparó en su contra, con saldo de una persona muerta y siete heridas, además del suicidio del atacante.
El gobernador Alejandro Armenta Mier lamentó lo ocurrido en inmediaciones de la Pirámide de la Luna, donde Julio César 'N', originario de la Ciudad de México, atentó contra los visitantes que estaban en la zona, lo que dejó una mujer de origen canadiense sin vida.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo solicitó a los gobernadores mejorar los protocolos de seguridad en las zonas arqueológicas para que este tipo de eventos no se repitan ni alejen al turismo internacional.
"Desde que supimos de este hecho vamos a reforzar, se hace de forma permanente en los sitios más visitados, las zonas turísticas y las arqueológicas, claro que atenderemos esa precisión", comentó.
En ese sentido, el mandatario también solicitó al secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, realizar un "balance de todos los lugares en Puebla que pueden ser susceptibles" a ataques armados, para aumentar la vigilancia con apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
De acuerdo con la Secretaría de Cultural federal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la entidad cuenta con ocho grandes zonas arqueológicas, repartidas en distintas regiones.
La que más visitantes recibe es la Pirámide de Cholula, entre San Andrés y San Pedro, y cuenta con altos niveles de vigilancia por su localización en el corazón de la urbanización.
Sin embargo, el resto se encuentra en zonas rurales o apartadas de las cabeceras municipales: Tehuacán El Viejo, en San Diego Chalma; Tepexi El Viejo, en la carretera a Tepeaca; Los Cerritos, en San Cristóbal Tepatlaxco; Teteles de Santo Nombre, en Tlacotepec de Benito Juárez; Tepapayeca, sobre la carretera federal Izúcar-Cuautla; Cantona, entre Tepeyahualco de Hidalgo y Cuyoaco; y Yohualichan, sobre la carretera a Cuetzalan.
CHM