Con un altar dedicado a 60 migrantes fallecidos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y en centros de detención, organizaciones civiles y religiosas recordaron a las víctimas de las políticas migratorias y expresaron su esperanza de que las elecciones intermedias de este martes 3 de noviembre permitan cambios en las medidas del gobierno de Donald Trump.
La ofrenda fue instalada en la explanada de la garita peatonal El Chaparral, durante la conmemoración del Día de Muertos, para recordar también a quienes perdieron la vida al intentar cruzar la frontera en busca de seguridad, reunificación familiar y mejores oportunidades.
Macrina Cárdenas Montaño, coordinadora de la Coalición Pro Defensa del Migrante, explicó que resulta difícil establecer cuántas personas han muerto en su intento por llegar a Estados Unidos, debido a que muchas abandonan sus lugares de origen y viajan clandestinamente.
Fátima, una hondureña que llegó a Tijuana hace dos años con sus hijos, relató que las políticas de Trump le impidieron continuar su camino para solicitar asilo humanitario.
La mujer aseguró que su estancia en México ha sido difícil y espera que, después de las elecciones estadounidenses, las políticas sean menos restrictivas y permitan a las familias ingresar legalmente en busca de un mejor futuro.
José Luis Pérez Canchola, director de Humanismo del Ayuntamiento de Tijuana, también expresó su esperanza de que el rechazo a las medidas migratorias del gobierno estadounidense se refleje en las elecciones intermedias y abra la posibilidad de modificar esas políticas.
Por su parte, Raúl Ochoa, director de Casa del Migrante Tijuana, lamentó que la separación familiar y las restricciones migratorias afecten especialmente a niñas, niños y jóvenes.
“Jóvenes y niños han muerto en el trayecto, en la ruta migratoria, o también han tenido que renunciar a sus proyectos de vida, a sus sueños de infancia, a ser niños, porque han tenido que enfrentar el drama de la migración. Dejar de ser niños para madurar prematuramente también es una forma de morir”.
Ochoa advirtió que los migrantes llegan a pagar entre 5 mil y 25 mil dólares para cruzar por montañas, cercos fronterizos o embarcaciones, pese al riesgo de perder la vida.
El altar fue organizado por la Coalición Pro Defensa del Migrante, Instituto Madre Asunta, Casa del Migrante Tijuana, Proyecto Salesiano, Casa YMCA para la Niñez, Comunidad de Luz, Movimiento Juventud 2000 y Hermanas del Sagrado Corazón.