Aldo Gutiérrez Solano, el normalista que recibió un balazo que no lo mató, pero lo mantiene en coma a 11 años de los sucesos con sus compañeros de Ayotzinapa, fue trasladado de emergencia por medio de un helicóptero el día de ayer a un hospital de Chilpancingo debido a que su salud se ha deteriorado.
Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto su atención médica y la estancia de su familia en la Ciudad de México corrieron a cargo del gobierno, y después fue trasladado a su lugar natal.
Gutiérrez Solano, originario de Tuxtepec, poblado del municipio de Ayutla de los Libres, Guerrero, vivía con sus padres y sus 14 hermanos; él era el octavo. De acuerdo con información recabada del Centro PRODH, en una entrevista realizada a Leonel Gutiérrez Solano, uno de sus hermanos, a Aldo le gustaba mucho jugar futbol y participaba activamente en el equipo del Bachilleres en el que estudió. Lo describió como un joven alegre y tranquilo, que le gustaba hacerle travesuras a sus sobrinos.
¿Cómo fue herido?
Aldo quería servir a la nación, por lo que buscó inscribirse a la Marina, sin embargo, otro de sus hermanos le propuso estudiar en Ayotzinapa, lugar en el que aprobó y metió sus papeles para cumplir la meta de ser maestro.
Con 19 años y recién matriculado a la Escuela Normal Rural 'Raúl Isidro Burgos', la noche del 26 de septiembre de 2014, Aldo Gutiérrez Solano y sus compañeros intentaron mover una patrulla que bloqueaba el paso hacia Chilpancingo, fue en ese momento en el que Aldo recibió un impacto de una bala calibre 223 en la cabeza, la cual entró por la región frontal izquierda y salió por el lado derecho.
El impacto produjo una hemorragia e inflamación intensa, ocasionando un infarto cerebral en los lóbulos frontales, temporales y en la región cortical, dañando el 65 por ciento de su cerebro. Condición que lo postró en un estado vegetativo hasta el día de hoy.
Durante cuatro años, el ex normalista permaneció en un hospital de la Ciudad de México, en donde recibió atención y cuidados por parte del Estado, tal y como se dictaminó en el anexo 7 del Informe de la Presidencia de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa: “Se revisarían los acuerdos para garantizar la continuidad de atención médica y de rehabilitación, así como la continuidad de atención médica y de rehabilitación, así como las medidas necesarias para la familia”.
Posteriormente, en el 2018, fue trasladado a una casa acondicionada por el gobierno de México en su natal Ayutla, casa que contaba con todos los servicios para los cuidados que requería Aldo Gutiérrez, quien durante estos 11 años ha sido cuidado por sus padres y hermanos, encargándose de sus terapias, alimentación, aseo, así como cambiarlo de posición cada dos horas.
Sus familiares, también se turnan para acudir constantemente a las marchas por el caso de los 43 normalistas y continuar las exigencias de esclarecer los hechos ocurridos con los compañeros de Aldo.
El día de ayer fue trasladado de emergencia. Reportes señalaron que su salud se agravó recientemente, motivando una nueva solicitud de traslado al hospital de Chilpancingo para recibir atención médica especializada. Sin embargo, hasta el momento, autoridades estatales y organizaciones no han emitido información oficial sobre su condición actual.
Por parte de los familiares del ex normalista, ya se encuentran solicitando la intervención de las autoridades para garantizar la atención oportuna a la salud de Aldo Gutiérrez.
IYC