La tarde del 15 de junio, habitantes de San Pedro Atlapulco, pueblo perteneciente al municipio de Ocoyoacac, Estado de México, interceptaron e incendiaron varias camionetas presuntamente utilizadas por personas dedicadas a la tala ilegal de árboles.
Reportes preliminares citados por Mellisa López, de MILENIO, refieren que un grupo de pobladores retuvo al menos tres vehículos sobre la carretera libre México-Toluca a manera de protesta por la falta de acciones para frenar las actividades de los talamontes en el municipio, de cuya superficie total el bosque de oyamel abarca un 24 por ciento.
La movilización de los pobladores captó la atención de miles de usuarios en redes sociales y evidenció una problemática que ha aquejado a Ocoyoacac durante años. Pero, ¿cuál es el panorama de la tala ilegal en este municipio? En MILENIO te contamos.
¿Cuáles son los recursos que hay en Ocoyoacac?
De acuerdo con datos del Congreso del Estado de México, Ocoyoacac fue uno de los municipios más afectados por la tala ilegal en 2022, junto con demarcaciones como Lerma, Zinacantepec, Huixquilucan, Jilotzingo, Joquicingo y Xonacatlán. El corte y extracción de recursos en ese año ocasionó la pérdida de mil 310 hectáreas de bosques maderables en todo el estado.
En Ocoyoacac, el bosque de oyamel es el tipo de suelo con mayor ocupación de la superficie, pues abarca casi una cuarta parte del municipio, y se localiza principalmente en la zona este y centro, en colindancia con el Parque Nacional La Marquesa.
Además de su función para la captación de agua y la recarga de los mantos, el oyamel —conocido popularmente como abeto— representa un refugio singular para las mariposas monarca, ya que es la única especie arbórea en donde pueden sobrevivir durante el invierno, según información de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México.
???????? Pobladores de Ocoyoacac incendian camionetas de presuntos talamontes; bloquean la carretera México-Toluca
— Milenio (@Milenio) June 16, 2026
Habitantes de San Pedro Atlapulco, en el municipio de Ocoyoacac, retuvieron e incendiaron al menos tres camionetas que, aseguran, eran utilizadas para la extracción… pic.twitter.com/Sl6ZlcK9w4
Pese a que la madera de este árbol no se caracteriza por su capacidad para soportar peso, el oyamel es objeto de un gran interés comercial debido a su resistencia a las temperaturas extremas, por lo que es comúnmente utilizado para la elaboración de muebles, marcos, puertas y postes de alumbrado público.
Otras zonas forestales relevantes en Ocoyoacac son los bosques de encino y pino, que en su conjunto cubren 18.7 por ciento de la superficie del municipio.
¿Cuál es el panorama de la tala ilegal?
En febrero de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró un aserradero sobre la carretera Ocoyoacac-Santiago, a la altura del municipio de Capulhuac, debido a la presencia de materias primas forestales cuya legal procedencia no fue acreditada.
Según los informes de la autoridad ambiental, a dicha zona llegaría madera obtenida mediante la tala ilegal en Xalatlaco, que junto con Ocoyoacac y otros 35 municipios y alcaldías conforman la región del Bosque de Agua, un corredor biológico e hidrológico ubicado en el centro del país.
Documentos difundidos por la Secretaría de Desarrollo Urbano e Infraestructura (Sedui) del Estado de México exponen que la tala clandestina es considerada como una actividad que amenaza al ecosistema de Ocoyoacac desde hace años.
Recientes planes municipales en materia de desarrollo advierten que el alto potencial de Ocoyoacac para el desarrollo de actividades económicas representa, al mismo tiempo, un factor de riesgo.
Patrones de explotación recreativa como la diversificación de giros comerciales y la expansión de estos a lo largo de la carretera México-Toluca se han posicionado como un peligro para el ecosistema con diversas manifestaciones:
- Tala de árboles para crear nuevas zonas recreativas
- Tala de árboles para la construcción de cabañas
- Tala y raleo de árboles para leña
Sumado a lo anterior, operativos de la Profepa en regiones cercanas a la Zona Metropolitana de Toluca han permitido identificar que los grupos dedicados a la tala ilegal utilizan "halcones" —es decir, vigilantes— para reportar los movimientos de las autoridades y proteger sus actividades.
En marzo de 2025, el Congreso mexiquense aprobó de forma unánime una iniciativa enviada por la gobernadora, Delfina Gómez Álvarez, para endurecer las penas contempladas en el Código Penal estatal por el delito de tala ilegal.
Con dicha reforma, a quien participe en el transporte, almacenamiento, distribución, comercialización o destrucción de los montes o bosques sin autorización legal se le podrían imponer entre 10 y 20 años de cárcel. En caso de que este daño sea ocasionado por la tala de árboles, la sentencia puede ir desde los 15 hasta los 25 años de prisión.
BM.