Un baño en malas condiciones, una fuga de agua o un drenaje que no funciona correctamente puede decir mucho sobre el estado de una escuela. Pero las condiciones de los planteles no se limitan a que sus instalaciones estén en funcionamiento: también existen requisitos específicos que deben cumplirse para garantizar espacios adecuados para la comunidad escolar.
La Ley General de Educación y la Guía de apoyo a la infraestructura educativa establecen criterios relacionados con la seguridad, higiene y mantenimiento de las escuelas. En MILENIO te contamos qué dicen estas disposiciones y qué aspectos deben considerarse en los sanitarios, el suministro de agua y los sistemas de drenaje.
La Ley General de Educación establece que las escuelas deben contar con instalaciones que sean seguras, funcionales, accesibles y que cumplan con condiciones de higiene. También debe contemplarse la revisión del estado físico de la infraestructura educativa y la implementación de acciones para prevenir y atender posibles deficiencias.
Además, la normativa establece lineamientos para la construcción, equipamiento y mantenimiento de los planteles, con criterios relacionados con la seguridad y la higiene. Estas disposiciones abarcan aspectos que van desde las condiciones generales de las instalaciones hasta el seguimiento de las obras y su mantenimiento.
El cuidado de las instalaciones forma parte de las acciones necesarias para conservar espacios que permitan desarrollar las actividades escolares en condiciones apropiadas.
Sanitarios, agua y drenaje: puntos clave en las escuelas
A partir de estos criterios, la guía de apoyo a la infraestructura educativa contempla aspectos específicos relacionados con los sanitarios, el suministro de agua y los sistemas de drenaje en los planteles escolares.
Uno de los primeros aspectos es la calidad de los sanitarios disponibles para estudiantes y personal. De acuerdo con el manual, el número de muebles debe corresponder a la cantidad de usuarios de cada plantel, mientras que las filas prolongadas para utilizar los baños pueden ser un indicio de que la infraestructura resulta insuficiente.
Además de contar con suficientes sanitarios, es necesario que sus instalaciones funcionen correctamente. La guía recomienda verificar que los inodoros tengan un desagüe adecuado y que las tuberías permitan el flujo del agua. Las obstrucciones, fugas y malos olores también deben identificarse, ya que pueden indicar problemas en el sistema de drenaje.
El acceso al agua también es uno de los servicios básicos de las escuelas. Cuando el suministro no es suficiente, se contempla el uso de cisternas, tinacos y otros sistemas de almacenamiento. También se considera la captación de agua de lluvia como una opción para complementar el abastecimiento de los planteles.
Para evitar que estos problemas afecten el funcionamiento de los sanitarios, se recomienda revisar periódicamente las instalaciones hidráulicas, detectar fugas, limpiar los filtros y comprobar el estado del agua, además de verificar posibles fallas en llaves, inodoros y mingitorios.
También se contemplan alternativas para escuelas con dificultades de acceso al agua o al drenaje, como los sanitarios secos, que no requieren agua para su funcionamiento. A esto se suman los sistemas de captación de lluvia, que permiten almacenar y reutilizar el recurso; sin embargo, el agua destinada al consumo humano debe recibir un tratamiento de potabilización.
Alumno exhibe malas condiciones en baños
Un estudiante del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (CETMAR) 05, en Oaxaca, exhibió a través de un video difundido en TikTok las condiciones en las que se encuentran los sanitarios del plantel, lo que generó cuestionamientos entre integrantes de la comunidad escolar por la falta de mantenimiento de las instalaciones.
La grabación, realizada por el alumno Alonso, alcanzó miles de reproducciones en redes sociales y puso en discusión las condiciones de higiene de los baños, así como las exigencias del personal administrativo hacia los estudiantes, quienes deben cumplir con las normas de la institución.
Tras la difusión del video, surgieron versiones sobre una posible expulsión del estudiante como consecuencia de su denuncia. Sin embargo, la institución aseguró que Alonso no fue expulsado ni sancionado y que conserva su condición de alumno regular.
El caso también generó inconformidad entre padres de familia, quienes señalaron que las deficiencias en los sanitarios no son recientes y que desde hace varios meses existen quejas por la falta de mantenimiento. Además, advirtieron que las condiciones de estas instalaciones representan un problema de higiene y afectan el bienestar de los estudiantes.
Ante esta situación, integrantes de la comunidad escolar solicitaron una inspección de los sanitarios y la intervención de las autoridades para atender las deficiencias y garantizar que los alumnos cuenten con espacios adecuados para sus actividades escolares.
AI