Recorriendo las calles del centro de las tres ciudades hermanas de La Laguna, Don Carlos Enríquez, originario de Morelia, Michoacán, ofrece sus tapetes y hamacas elaborados por él mismo.
Entre bromas, dichos y frases para “amarrar” la ventas, muestra sus creaciones a todos los que se encuentra en su camino.
Hace alrededor de tres días, llegó a la Comarca Lagunera, luego de visitar el Estado de Chihuahua. Anda a pie, colgando en ambos brazos, sus tapetes y hamacas elaborados de hilo de algodón y otros materiales que lo visten de multicolores.

(Rolando Riestra)
El costo de los tapetes oscila de 300 pesos “pero dura como 30 años de uso”, mientras que las hamacas, en 500 pesos, y señala que la temporada de verano es la mejor para las ventas.
“El tapete, no calienta, inclusive como pa hacer aerobis, pa debajo de la cama cuando se baja, pa la sala, pa todo el piso”, dice en un tono cantado.
Desde las 7:30 de la mañana, empieza su jornada, sale de la vivienda donde se queda en Gómez Palacio y de ahí empieza su andanza en las zonas céntricas también de Lerdo y Torreón, hasta la tarde, cuando haya alcanzado sus ganancias aproximadas a los 700 pesos libres.
La decisión de venir a La Laguna, es que tanto los tapetes como las hamacas, se venden más en esta zona durante los días de calor, mientras que en su ciudad natal, no es tanto, porque hay mucha competencia.

(Rolando Riestra)
De la Región Lagunera, partirá al Estado de Zacatecas, a Jerez específicamente, pues señala que en esta ciudad arriban muchos turistas, quienes adquieren sus productos por buen precio y sin regatear.
Desde hace quince años que se dedica a la elaboración y venta de tapetes y hamacas y así de estado en estado, va conociendo ciudades, y viviendo experiencias que le han dejado un buen sabor de boca, aunque otras no tanto, pues reconoce que ha tenido que dejar empeñada toda su mercancía en algún bar, para regresar al otro día a pagar su cuenta.
Su familia lo espera en Morelia, pero está seguro que viven tranquilamente.