Desde hace 30 años en la tortillería La Paz, Francisca Pérez, originaria del ejido Lequeitio, municipio de Francisco I. Madero, se ha dedicado a la elaboración de empanadas de calabaza y piña, además del pan ranchero, también conocido como semita.
“Me enseñó mi patrona, aquí en la tortillería, la elaboración consiste en reunir los ingredientes, como son la harina, la azúcar, el relleno y levadura después preparar la masa”.
"No tenemos una receta secreta, pero creo, con la práctica se va agarrando un sabor diferente y a la gente le gustan así".
Logra elaborar 150 empanadas diariamente, se venden a 25 pesos la bolsa y rara vez sobra alguna.
Francisca utiliza un horno de leña, instalado en el patio de la tortillería La Paz, localizada a una cuadra del mercado por la calle Manuel Acuña y bulevar Constitución, en el municipio de Madero.
Un pequeño radio acompaña a Francisca en sus labores, los corridos y la música ranchera son sus favoritas, comienza a laborar a las 6:30 horas todos los días, sale de su trabajo a las 16:00 horas.
A pesar de que le gusta su trabajo, aunque espera jubilarse pronto ya que llegó a los 60 años de edad.
Las empanadas de calabaza y piña es uno de los productos más solicitados en la tortillería La Paz.
Finalmente comentó, “el horno de leña debe estar bien caliente para las empanadas, para el pan ranchero o mejor conocido como semitas, no requiere tanto calor, sale más rápido, las empanadas están listas en tan sólo diez minutos".