En lo que va del presente año, la Secretaría de Marina (Semar) ha desplegado un contingente de 534 elementos navales, ha tendido casi 10 mil metros de barreras flotantes de contención y ha logrado la recolección de más de 79 mil 900 toneladas de sargazo en los litorales estratégicos del estado de Quintana Roo.
A través de un balance oficial difundido este miércoles, la institución militar enlistó la serie de acciones logísticas e inversiones operativas implementadas para combatir el arribo masivo de la macroalga al Caribe mexicano.
En el documento se destacó el impacto positivo de las maniobras conjuntas ejecutadas tanto en aguas abiertas como en las franjas playeras de las localidades de Isla Mujeres, Benito Juárez (Cancún), Puerto Morelos, Cozumel, Playa del Carmen (Solidaridad), Tulum y la comunidad costera de Mahahual, en el municipio de Othón P. Blanco.
Despliegue de unidades y tecnología aérea
Para hacer frente a la contingencia ambiental y proteger la dinámica económica del sector turístico, la Armada de México mantiene operativa una flotilla especial de 13 unidades de superficie. Este bloque marítimo está compuesto por:
- Un buque sargacero oceánico: Diseñado para la recolección masiva en alta mar antes de que la planta recale en la costa.
- 11 buques sargaceros costeros: Embarcaciones de menor calado orientadas al patrullaje y limpieza en bahías y zonas cercanas a las playas.
- Una sargacera anfibia: Unidad versátil apta para transitar entre aguas someras y terrenos arenosos.
El inventario de activos navales se complementa con 18 embarcaciones menores dedicadas al apoyo logístico y transporte de personal, two lanchones de carga, four drones de reconocimiento aéreo empleados para el monitoreo satelital y de trayectorias de las manchas vegetales, así como un acumulado de 9,720 metros de barrera física instalada y anclada en puntos críticos de la costa.
Compromiso con la sustentabilidad turística
La Semar refrendó su compromiso de dar continuidad al despliegue de la Estrategia de Atención al Sargazo durante los meses críticos del verano.
El fin primordial de mantener el flujo regular de recursos materiales y humanos es mitigar la descomposición de la biomasa en la orilla del mar, preservar los ecosistemas arrecifales del estado y garantizar que las playas permanezcan limpias y aptas para el disfrute de los visitantes nacionales e internacionales.