Después de registrar entre marzo y abril su peor escenario de sequía en lo que va de 2026, Tamaulipas se encuentra actualmente libre de ese fenómeno gracias a las lluvias de los últimos meses, incluso en la región norte, donde se presentó la situación más crítica.
Ningún municipio presenta condiciones de sequía
El Monitor de Sequía de la Conagua mostraba entre el tercero y cuarto mes del año a 21 municipios afectados por esta anomalía climática, siete en fase extrema, tres en condición severa, once moderada y uno anormalmente seco.
Sin embargo, en su último reporte con corte al pasado 30 de junio, la Conagua indica que, como resultado de las precipitaciones, ninguno de los 43 municipios presenta condiciones de sequía, ni siquiera de anormalmente seco, que constituye la fase previa.
“Durante la segunda quincena de junio, la presencia de circulaciones ciclónicas, canales de baja presión, el paso de cinco ondas tropicales y vaguadas propició lluvias por arriba del promedio climatológico en las regiones centro-norte y centro, así como en zonas aisladas del noreste, norte y sur del país”, explicó la dependencia federal. Estas precipitaciones permitieron revertir las condiciones de sequía en la entidad tamaulipeca.
La posibilidad persiste
No obstante, el especialista en temas hídricos, Refugio Delgado Delgado, advirtió que no hay que confiarse porque persiste la posibilidad de que se desarrolle el fenómeno El Niño, lo que podría provocar una disminución de las lluvias en los próximos meses.
“La llegada de El Niño podría provocar una sequía prolongada en el sur de Tamaulipas, norte de Veracruz y oriente de San Luis Potosí durante los últimos meses de 2026 y parte de 2027, al reducir las lluvias en la región, así que no hay que confiarse”, insistió.
Así se encontraban
El 23 de marzo del presente año, MILENIO dio a conocer que la sequía se extendía sobre el noreste del país, y en el territorio tamaulipeco cubría ya prácticamente la mitad de sus municipios, donde 2.12 millones de habitantes padecían la escasez de agua en alguna medida.
Bajo esas circunstancias se llegó al Día Mundial del Agua, que se conmemoró el 22 de marzo. De los 21 municipios con algún grado de sequía, presentaban fase extrema Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo, Río Bravo, Mier, Guerrero y Díaz Ordaz.
En fase severa estaban Camargo, Miguel Alemán y Valle Hermoso. Moderada: Abasolo, Burgos, Casas, Cruillas, Jiménez, Méndez, Padilla, San Carlos, San Fernando, San Nicolás y Soto La Marina. A su vez, Güémez se hallaba en condición anormalmente seca.
Por otra parte, en el pasado mes de abril, MILENIO informó que Tamaulipas enfrentaba un estrés hídrico alto, de acuerdo con la plataforma Aqueduct 4.0 del World Resources Institute (WRI), organismo internacional que analiza la disponibilidad, uso y riesgo del agua a nivel global.
Nuevo Laredo presentaba estrés hídrico extremadamente alto (más del 80%), mientras otras ciudades del norte del estado como Matamoros, Reynosa y Río Bravo se ubicaron en niveles altos (40% a 80%).
En el centro-sur, Ciudad Victoria, El Mante y Altamira también se ubicaron en esa última clasificación. En contraste, Tampico y Ciudad Madero registraron niveles de medio a alto (20% a 40%).
El WRI calcula el estrés hídrico a partir de la relación entre la demanda total de agua (doméstica, industrial, agrícola y ganadera) y las reservas disponibles. Cuando la demanda supera la disponibilidad o se deteriora la calidad del recurso, el nivel de estrés aumenta.
AA