La temporada de lluvia no siempre es sinónimo de tristeza o depresión, como suele ocurrir a algunos, sino también de despertar el gusto o el antojo, como sucede en el mercado Donato Guerra de Lerdo, donde las ventas de caldo de res se incrementan de manera notable.
El punto es tal que desde las 8 de la mañana se realizan pedidos en las diferentes fondas de Lupita, Maguey y Doña Rebe, según relatan las trabajadoras de estos establecimientos, considerados entre las principales fondas de comida de este tradicional mercado que data de hace 130 años.
Lo mismo ocurre con los puestos de frutas y verduras, donde desde temprano comienzan a llegar las “marchantas”, término con el que se refieren a sus clientas, en su mayoría mujeres, quienes adquieren lo necesario para complementar este suculento platillo que se vuelve un manjar en tiempos de frío y lluvia.
El movimiento en fondas y carnicerías
Repollo, papa, calabaza, zanahoria, chayote y cilantro forman parte de las legumbres y verduras que se consideran ingredientes indispensables para un buen caldo de res o puchero, como también se le conoce.
No se diga de las carnicerías, que como vestido de aparador exhiben charolas con trozos de carne especial para el cocido de res, así como huesos tuétanos que aportan al caldo una mayor exquisitez de sabor y que son altamente solicitados en esta temporada.
Aristeo permanece sentado desde poco antes de la 1 del mediodía de este martes en la Fonda de Lupita, una de las más tradicionales, y espera con ansias que le sirvan su plato de caldo; sin embargo, sabe que tendrá que “matar tiempo” porque aún no sale y deberá volver a la 1:30, hora estimada en que estará listo para degustarlo.
Ventas al cien por ciento
Irma, encargada de la fonda, señala que temporadas de lluvia como esta resultan ideales para el negocio, ya que las ventas se colocan al cien por ciento e incluso los pedidos comienzan desde las 8 de la mañana, por lo que antes de que termine el cocimiento ya está todo vendido y muchos se quedan con las ganas.
Explica que en un solo día pueden llegar a vender hasta 15 kilos de cocido de res, el doble de lo que se comercializa en una jornada normal de verano, cuando las altas temperaturas de la Comarca Lagunera, que alcanzan entre 39 y 40 grados centígrados, inhiben el consumo de comidas calientes.
Algo similar ocurre en la Fonda Maguey, donde el costo de 120 pesos por plato no representa una limitante para los clientes que esperan con antojo poder disfrutar este platillo.
La Fonda Doña Rebe es otra de las más solicitadas en estos días de frío, en los que la población e incluso comerciantes del mercado optan por comer ahí mismo y reservan sus pedidos desde temprano.
De esta forma, los lerdenses no dejaron pasar el clima fresco y se dieron gusto al paladar acudiendo al mercado por su caldo de res, ya sea para consumirlo en el lugar o llevarlo a casa, aprovechando un clima que en La Laguna no se presenta con frecuencia.
e&d