Más Estados

La tradición de la pesca en la presa Francisco Zarco

Para unos es sólo un hobby, para el resto es una forma de vida. Como Eduardo García, que desde 1980 está registrado como pescador, dice que esto es su trabajo y el sustento de su familia.

La presa Francisco Zarco, principalmente los fines de semanas, se llena de pescadores que desde niños acuden a sus aguas para lanzar su hilo de nylon, plomo y anzuelo, amarrados a una simple botella de plástico a fin de atrapar lo que se deje.

Algunos, los que tienen lancha, se adentran a la presa con atarraya y se llevan lo mejor de la lubina. En las jornadas más generosas pueden pescar hasta 40 kilos, aunque lo mismo pueden regresar a casa con las redes vacías.

Para algunos es tan sólo un hobby, para el resto es una forma de vida. Por ejemplo, está Eduardo García, que desde 1980 está registrado como pescador, aunque esto lo hace desde que lo alcanza la memoria: ''Este es mi trabajo y con esto saco el gasto para mi familia''.

Los pescados que logra atrapar los comercia en cooperativas que se encuentran a los alrededores de la presa, ahí se lo compran de 25 a 30 pesos el kilo. Los años lo han llevado a tener amplio dominio de las aguas, a conocer en cuáles puntos se mueve más y mejor lubina.

Contó que desde muy niño se iba al río a atrapar peces de perdido con un anzuelo atado a una botella, pero entonces se hizo la presa y se vio en la necesidad de aprender a tender la atarraya, de mayor practicidad y alcance.[OBJECT]

Él consideró que en los poblados que rodean la presa, la pesca más que tradición es una forma de vida, “yo si ando arriba de la lancha no ando paseando, estoy trabajando”.

Pero con un somero paseo visual, se da cuenta de que no para todos es lo mismo. A la orilla de la presa o de los ríos, hay quienes descaman pescados para preparar un caldo para su familia, a la siguiente semana regresan y ver cuántos atrapan para hacerlos tal vez en disco.

También se juntan amigos y compadres, se van desde temprano a buscar éxito, tarea que a fuerza de repetición hace parecer imposible que terminen la jornada sin un solo pescado en la cubeta, aunque al mediodía del sábado a Roberto Vázquez y a sus amigos no les iba lo que se dice bien.

“Llegamos desde las 10 de la mañana y no hemos sacado nada, ahorita venimos en son de llevar de comer, pero esto es lo que me gusta a mí, es entre hobby y necesidad, pero ahorita ya no creo que salga”.

Al momento de platicar con él, lanza casi sin ver el anzuelo, parado sobre una piedra inestable a unos centímetros de lo firme, aunque todo esto con una seguridad intachable, pues los años, la pasión por estar horas lanzando y jalando el anzuelo desde que tiene memoria, lo hacen olvidarse hasta de los incesantes rayos del sol.



CFG

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.