México enfrenta un escenario cada vez más complejo en materia de acceso al agua. El crecimiento urbano, el cambio climático y la sobreexplotación de acuíferos han intensificado el estrés hídrico en distintas regiones del país, particularmente en estados como Oaxaca.
Ante este panorama, comienzan a tomar relevancia modelos de colaboración entre empresas y organizaciones sociales. Tal es el caso de Liquid I.V. ® y la organización Isla Urbana, quienes han consolidado una alianza enfocada en la captación de agua de lluvia como solución sostenible para comunidades vulnerables.
Durante 2025, esta colaboración permitió implementar sistemas en viviendas, escuelas y espacios comunitarios, generando un potencial de recolección de 1.7 millones de litros de agua al año y beneficiando directamente a más de 700 personas.
El enfoque no solo atiende una necesidad inmediata, sino que busca construir resiliencia a largo plazo mediante educación hídrica y participación comunitaria.
¿Qué papel puede jugar la iniciativa privada frente a la crisis del agua?
“Las empresas tenemos la responsabilidad de ir más allá de nuestro producto. Podemos ser catalizadores de soluciones, especialmente cuando trabajamos en conjunto con organizaciones que ya tienen experiencia en campo.”
¿Por qué apostar por modelos como la captación pluvial?
“Porque son soluciones sostenibles, accesibles y adaptables. Permiten que las comunidades tengan mayor autonomía frente a la escasez.”
A nivel global, Liquid I.V. ® ha destinado parte de sus ingresos a programas de acceso al agua potable, alineando su crecimiento con impacto social.
Para 2026, la meta en México es clara: ampliar el alcance del programa con la instalación de 29 nuevos sistemas de captación, consolidando un modelo que podría replicarse en otras regiones del país.
MA