El 15 de mayo inició formalmente la temporada de ciclones tropicales en el Océano Pacífico, y el 1 de junio arrancó en el Atlántico, con un pronóstico, para el primero, de 18 a 21 sistemas con nombre, y de 11 a 15 en el segundo. Hasta el momento, en el Pacífico se han formado Amanda, Boris y Cristina.
De acuerdo con información de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU, los nombres que se le dan a estos sistemas forman parte de la coordinación internacional que existe para el monitoreo y rastreo, y son reutilizados cada seis años; sin embargo, en algunos casos pueden retirarse de forma permanente. Aquí te contamos cuál es la razón.
¿Por qué se les da nombre a los ciclones tropicales?
Los nombres de los ciclones se otorgan con base en listas preestablecidas por orden alfabético, es decir, van desde la A a la Z. Tanto en el Atlántico como en el Pacífico hay seis listas; el primero con 21 nombres y el segundo con 24 cada una.
Las listas de las asignaciones son reutilizadas cada seis años, donde se emplean nombres de personas comunes y fáciles de pronunciar. La elección de estos pasó por el nombre del santo en turno de festividad y nombres femeninos, hasta la incorporación de nombres masculinos en 1978, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes.
Nombrar a los ciclones ayuda a que las autoridades tengan un mayor control sobre el monitoreo, pronósticos y riesgos que el sistema pudiera implicar.
Hay nombres que no vuelven a usarse: ¿cuál es la razón?
Un nombre no vuelve a utilizarse cuando el huracán provoca daños o pérdidas significativas de vidas humanas. Lo anterior, además de evitar confusiones futuras, también busca mostrar respeto a quienes hayan resultado afectados por el fenómeno climático.
¿Cuáles son los huracanes destructivos que han impactado a México?
Un recuento realizado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) detalla los huracanes destructivos que ha habido en el país, tales como Liza, en 1976, de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, el cual impactó principalmente a La Paz, Baja California Sur.
En 1988, el huracán Gilbert, de categoría 5, impactó Yucatán y Tamaulipas, provocando 225 muertes. Posteriormente, en 1997, el huracán Pauline afectó a Oaxaca y Guerrero, causando 228 decesos.
Recientemente, en 2023, el huracán Otis causó daños severos en Acapulco, lo que dejó 52 muertes y 35 desapariciones.
ksh