El derrumbe de una reja que impedía el paso vehicular sobre la avenida Cuauhtémoc, retomó nuevamente el conflicto vecinal que se mantiene en el Fraccionamiento del Bosque desde hace varios años.
En el 2015 a un grupo de vecinos se le dio permiso para la instalación de una puerta corrediza pero solamente por un año, sin embargo el plazo se cumplió y no se quitó, situación por la cual algunas familias que viven en esta vialidad, y que están en contra de mantener el cierre, la quitaron por la fuerza.
Los inconformes con la instalación del cierre, aseguran que un vecino que se “sustenta” como presidente del Fraccionamiento está haciendo un reglamento arbitrario, que consiste en el cierre de las calles así como el establecimiento de horarios de ingreso al sector.
“Ayer si hubo insultos por parte de otras personas, y cuando hacen juntas es un grupo reducido, pues son ochenta contra setenta y cinco que no estamos de acuerdo” expresó Karina, vecina que está contra el cierre de la vialidad ya que argumenta que en caso de un tener un accidente, una ambulancia o camión de Bomberos no podrá ingresar, además que les están cobrando alrededor de 300 pesos mensuales para el mantenimiento de la reja, la caseta y el pago del vigilante.
“Lo construyeron sin el consentimiento de todos” agregó.
Por su parte Arturo Rodríguez de León, director de Obras Públicas y Desarrollo Urbano del municipio de Gómez Palacio, señaló que el conflicto vecinal tendrá que resolverse en juzgados municipales debido al conflicto generado entre el grupo de vecinos que está en contra y el que está a favor, ya que ni la Comisión de Obras Públicas, ni la misma Dirección tienen jurisdicción.
Señaló que en el 2015, se autorizó la construcción de una barda en el acceso y posteriormente se cambió a una reja y efectivamente la licencia de esa autorización era de un año.
“Nosotros como municipio no emitimos ningún documento de demolición o desmantelamiento de esa reja, porque había un acuerdo con los vecinos”.
Vecinos de Del Bosque acuden a Comisión de Obras Públicas
Sin embargo, mencionó que a finales del año pasado, la Comisión de Obras Públicas y Desarrollo Urbano integrada por regidores, aprobó por una recolección de firmas de los vecinos del Fraccionamiento del Bosque, la instalación de una pluma para controlar el acceso, pero con la condición de que si un solo vecino se oponía se cancelaba la autorización.
Explicó que como director de Obras Públicas, cuando acuden a solicitarle un cierre de vialidad, la respuesta es negativa debido a que se violan dos artículos constitucionales el 11 y 23; uno establece el libre tránsito por el país y otro habla sobre la propiedad privada.
Sin embargo, los colonos pueden juntar firmas y solicitar a la Comisión de Obras Públicas, la cual tiene una cierta jerarquía superior sobre la dependencia municipal, y la pueden someter a votación, lo que ocurrió en este caso.
“Ellos pusieron un candado (condición), si la dirección dice que es improcedente pero los vecinos están insistiendo se las podemos conceder (la pluma de vigilancia), pero con el candado de que si uno de ellos no está de acuerdo, se echa para abajo”, puntualizó.
Sgg.