Jannette Payán es la creadora de Fundación Semilla, una asociación que atiende de manera permanente a 50 niños indígenas. Proyecto que comenzó debido a la violencia que había en las etnias de Durango.
A pesar de las dificultades, durante más de una década esta organización ha logrado mantenerse y logrado construir dos casas hogar para los pequeños, donde les brindan una mejor calidad de vida.
El proyecto empezó con varios voluntarios, quienes se dieron cuenta de las condiciones que afectaban a estas etnias, como la mala nutrición y la migración.
Fue ahí que comenzaron con “Casa de día”, donde atendían a los niños por las mañanas y luego regresaban a sus hogares por la tarde.
Hace 5 años fue que pusieron en marcha la casa hogar, donde se brinda atención integral a 39 niñas y 11 niños, todos de etnias locales, como son tepehuanos, rarámuris y huicholes.
Ahora los pequeños no toman clases bajo las inclemencias del tiempo de la zona serrana y comen sus 3 alimentos al día.
Janette asegura que no solamente trabaja para las comunidades locales, pues también cuenta con un proyecto que ayuda a madres indígenas de estados como Oaxaca, en el que por medio de la venta de sus artesanías logran la subsistencia económica.
Para reunir recursos organiza eventos, tiene convenios con empresas locales e incluso una tienda departamental la apoya mediante un redondeo, pero detalló que también por 120 pesos cualquier persona puede apadrinar a un niño.