M+.- El fracking ya se ha realizado en México. Desde hace al menos 30 años se tiene registro de esa práctica en yacimientos convencionales en Papantla, Veracruz, donde comunidades completas enfrentan el deterioro ambiental por derrames y fugas de chapopote en infraestructura abandonada por Petróleos Mexicanos (Pemex).
“En Papantla tenemos identificado que tenemos alrededor de 2 mil pozos petroleros, y según información de Pemex, la mitad de esos 2 mil han sido fracturados con fracking".
“Lo que sí es confuso es que, aunque Pemex nos dice que en la mitad han usado fracking, no nos dice cuáles son; sin embargo, los impactos los vivimos todos los días”, dijo en entrevista con MILENIO, Rodolfo Bibiano Jiménez, integrante de la Coordinadora Regional de Acción Solidaria en Defensa del Territorio Huasteca-Totonacapan (Corason)".
Producción con riesgos
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y Corason documentaron mediante solicitudes de información que Pemex ha realizado fracking en Papantla desde 1996, y que para 2022, existían mil 168 pozos con fracturamiento hidráulico de un total de dos mil 55 pozos perforados en ese municipio, como parte del Proyecto Aceite Terciario del Golfo en Chicontepec, un megayacimiento ubicado entre el norte de Veracruz y Puebla.
“Desde 2010, la Comisión Nacional de Hidrocarburos hizo un estudio sobre el activo Aceite Terciario del Golfo; decía que la única forma de hacer producir esta zona era con fracking, pero que implicaba enormes riesgos".
“De entrada, el tema del agua, pero también señalaba que los pozos quedarían muy cercanos a zonas habitacionales y que eso iba a generar disrupciones en el territorio".
“Cuando se empieza a desarrollar fracking, el problema es que tienes ya los impactos que había de toda la extracción convencional, y a eso le sumas los gravísimos impactos que implica el fracking, como el uso indiscriminado de agua, el uso de sustancias tóxicas”, explicó Alejandra Jiménez, coordinadora general de Corason.
Contaminación de cultivos por chapopote en comunidad Rafael Rosas
En un recorrido realizado con integrantes del colectivo Corason, MILENIO documentó diversas comunidades de Papantla afectadas por el abandono de la infraestructura petrolera. Tan solo en Rafael Rosas, una comunidad de unos 400 habitantes, situada a 30 kilómetros del pueblo mágico de Papantla, se registra contaminación de cultivos por derrame de chapopote, además de fugas de gas metano de pozos petroleros, situados a 100 metros del centro habitacional.
“Le acaban de desactivar ahorita porque había una bomba que estaba extrayendo el hidrocarburo, pero nomás dejaron aquí el contaminante. Ahí se ve un tótem de mil litros que está por la mitad y que tiene hidrocarburo encima; todo está regado y hay una fuga".
“Entonces, yo quisiera pedir a las autoridades competentes que vinieran y checaran esta contaminación”, expresó Emilio Domínguez Castillo, agente municipal de Rafael Rosas.
De acuerdo con la Coordinadora Regional de Acción Solidaria, Rafael Rosas es una de las comunidades de Papantla convertidas en zona de sacrificio por la industria petrolera, donde también temen que su agua esté contaminada, ya que en el poblado vecino de San Andrés, don Mario Olaya recibe agua con hidrocarburo en su pozo desde el 9 de mayo de 2022, sin que Pemex haya remediado el daño ambiental.
“En unas excavaciones que hicieron para hacer unas zapatas, detectaron que se acumulaba el agua hasta abajo, como tipo aceite. Y esa es la pregunta de la gente: ¿estamos consumiendo agua contaminada o no? Porque tenemos una plataforma de Pemex aquí a unos 100 metros”, señaló el agente municipal, Emilio Domínguez.
Tras la notificación a Pemex, se les solicitaron pruebas de la contaminación, por lo que el colectivo Corason alista un monitoreo de calidad del agua.

Ductos sin mantenimiento causan contaminación
Además de los más de 2 mil pozos petroleros, existe una amplia red de ductos que, debido a la falta de mantenimiento en los últimos años, están provocando derrames en diferentes puntos de la comunidad; el más grave contaminó cuatro hectáreas de tierras de cultivo en 2022, sin que Pemex haya remediado el desastre, una vez más.
“Tardaron como una semana en venir; igual nada más medio trabajaron y dejaron el trabajo tirado. Y los reportes que le han hecho a mi papá, que por los daños ocasionados desde el 2022 no le han pagado.
“La contaminación en este terreno es al 100 por ciento, porque las semillas que se siembran aquí ya no se cosecha nada. No hay otro lugar para cultivar, todo está afectado; ahí hay unas mazorcas que están por mitad, deformes las mazorcas, no crecen”, lamentó Emilio Domínguez.
La comunidad se mantiene en alerta; tras los últimos incidentes, consideran que los ductos son una bomba de tiempo, ya que incluso dentro de la zona habitacional, la erosión del agua descubrió un ducto detrás de la casa de la señora Guadalupe Maya Zamora, que ya presentó una fuga.
“De hecho, ya este la vinieron a reparar y le pusieron ahí la grapa porque sí se regó algo de este de chapo. Es la preocupación de nosotros que vivimos aquí cerquita. Es lo que mi esposo estaba viendo con Pemex para que vinieran a ver qué se podía hacer con la tubería porque lleva riesgos para las familias, porque está el kinder, el preescolar, la telesecundaria”, señaló.
Ante los vacíos de información sobre las zonas donde Petróleos Mexicanos pretende desarrollar el fracking en México, la organización CartoCrítica desarrolló una serie de análisis y mapas que permitieron identificar 7.7 millones de hectáreas potenciales para la explotación no convencional. En ese mapa, detectó que en 30 pozos del norte se usó fracking en yacimientos no convencionales y siete más en Veracruz.
ksh