Desde que aumentó la violencia en Sinaloa en septiembre de 2024, pequeños grupos de habitantes de aquella entidad viajaron para establecerse en municipios y en la ciudad de Durango para llevar una vida un poco más tranquila.
El conocido corredor Culiacancito, que se encuentra al suroriente de la mancha urbana de la ciudad de Durango, ha generado su propia movilidad económica con negocios de las propias familias de la zona.
Los organismos empresariales en la capital duranguense hablan de entablar comunicación con estos empresarios, pero hasta el momento no se han adherido a las cámaras locales.
Teres Flores, expresidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), dijo que las compras y rentas de viviendas no solamente se han dado en la capital duranguense, sino también en municipios como Canatlán o Pueblo Nuevo. Además, las compras se han hecho en todo tipo de categorías económicas, incluso en haciendas que se encuentran en las inmediaciones de la mancha urbana.
“La gente piensa que únicamente llegaron a Durango a cierta parte de la ciudad, pero no es así, llegaron familias que rentaron alguna casa, sobre todo amueblada, de 35 mil hasta 60 mil pesos la renta, que sabemos que una persona aquí no puede pagar esas rentas; se instalaron en algunos municipios. El Salto (Pueblo Nuevo), Nombre de Dios, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero; inclusive en la periferia había algunas haciendas que se vendían, y ya se compraron”.
Indicó que solamente se ha presentado un caso en el que, en un arrendamiento a una persona proveniente de Zacatecas, se registró un incidente de inseguridad, cuando el cliente presumiblemente se hizo pasar por un secuestro.
“Algunas personas de Zacatecas también nos empezaron a pedir de algunas casas. Se habla con la clienta, que una persona le había rentado una casa en un coto residencial, y me dice: 'Me acaban de hablar los vecinos, que me hablaron, que acaban de llegar tres camionetas' y ahí tenían a una persona secuestrada, a un cubano, a una persona secuestrada, y comenzó a grabar un vecino y que no había armas, no hay drogas y que nada más está el señor ahí. No le confiscaron la casa, afortunadamente, pero sí se llevaron un sillón, y el señor decía que estaba secuestrado. Creo que fue el mismo señor quien hizo la llamada al 911. Entonces, ahí se nos hizo un poco raro porque tenía un poco de comida, tenía algunas pertenencias y parte del aseo personal. Pero sí nos causó conflicto porque los comprobantes estaban alterados”.
Por lo que insistió en que cuando personas de otras entidades les soliciten algún arrendamiento, se cercioren de que los datos sean los correctos, dado que se han presentado este tipo de casos de una persona de Zacatecas, de la que se sospecha todavía sus intenciones.
“Lo que sí les pedimos a los asesores es que se certifiquen de que se les apliquen comprobantes, incluso hablar al trabajo; si no es la persona que está rentando, que sea del aval. El aval es el que responde”.
Indicó que, en el caso de la zona suroeste de la ciudad de Durango, donde se ha asentado, las viviendas oscilan entre los 3 y los 8 millones de pesos, en caso de que las hayan comprado.
“Las casas que se vendieron del lado de la ciudad, donde les gustó a las personas que vienen de Sinaloa, oscilan entre los 3 y 5 millones de pesos. Tres, cuatro, cinco millones de pesos, hasta 8 millones de pesos. Una parte se puede pagar en efectivo, que son 800 mil pesos; el resto tiene que ser una transferencia bancaria. Algún crédito bancario, del Infonavit o de caja popular, pero ahí sí desconozco cómo se les vendieron las casas. Y sí las pagaron en efectivo”.
Sergio Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, dijo que como gremio empresarial se habrá de buscar que se puedan integrar a la CANACO como una forma en la que se pueda mejorar su condición en Durango capital.
“Como cámara, parte de nuestras obligaciones es tratar, es el acercarnos a ellos. Decirles las bondades que pueden tener si se afilian a una cámara. Hemos trabajado. Hemos tenido repuntes de las empresas y comerciantes que han venido a buscar un lugar seguro en Durango para asentar sus inversiones y todas sus familias. Para que puedan afiliarse”.
Sánchez comentó que uno de los puntos importantes es que se pretende el acercamiento con este sector de la población ahora en Durango, para que cuenten con los contactos institucionales de las dependencias encargadas del desarrollo económico en la entidad.
“Tenemos un siete por ciento en lo que es la afiliación; es una parte importante que están buscando cómo afiliarse, formalizarse y están viendo en las cámaras un punto importante, los cuales podamos ser aliados, un punto de comunicación con instituciones de Gobierno”.
Otro de los puntos mencionados por el entrevistado fue en el sentido de que principalmente han comenzado con negocios que tienen que ver con la comida, dado que hay una variedad en la cocina sinaloense que ha logrado colocar en la preferencia de la gente en Durango.
“En el fenómeno, especialmente de lo que son los alimentos, es lo que ha seguido; a veces, hay una mortandad alta en este tipo de negocios. Las familias terminan perdiendo sus empleos y ven una buena forma de cómo mantener su ingreso, por medio de los negocios de alimentos. Cierran uno y van abriendo otro tipo de negocio, dirigido a otro tipo de mercado. Es una parte que va fortaleciendo; muchas de las personas que han venido de fuera han venido a esta parte, de los alimentos, principalmente la comida sinaloense, que es típica, y al mercado duranguense les ha gustado, y se han instalado en Durango. Y la competencia puede ser buena; al aumentar la oferta, los servicios van mejorando”.
Insistió en que este tipo de negocios cuenta con un tiempo para ver si funcionan, y cuando no se tienen los resultados necesarios, las mismas familias deciden cambiarlo.
“Muchos de los negocios que se abren de primera mano tratan de abrirlos con la intención de ver si pegan, y la intención de nosotros es decirles que se unan a la formalidad. No hemos encontrado alguna resistencia y, la verdad, parte de sus negocios están para llegar a formalidad y seguir trabajando de esta forma”.
Por su parte, Jorge Luján, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados, sostuvo que, hasta el momento, los negocios creados por gente de Sinaloa son parte de una competencia que aumenta la oferta que se tiene para los duranguenses.
“Al final se convierten en parte del comercio local, puesto que ellos consumen, y esto va a regar en nuestro mercado. El fin sería acercarles, invitarlos u ofrecerles el apoyo del gremio.
Indicó que el interés de participar con ellos tiene que ver con que se pueda generar una cadena de proveeduría especializada en el sector restaurantero local.
“Es fomentar lo que sería el desarrollo del comercio local. Uniéndonos como proveedor, como restaurante, o entendiendo lo que podemos hacer juntos.
Explicó que uno de los puntos principales tiene que ver con el aumento de las posibilidades de los ciudadanos para consumir parte de la gastronomía sinaloense, dado que es muy recurrida por los duranguenses.
“La oferta es buena, porque a veces los mismos responsables no tenemos tanta venta si no hacemos mucho por renovar nuestra venta. Ya no solo son los canales de venta normales, sino también las opciones dirigidas a otros mercados”.
Finalmente. Raúl Montelongo, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, dijo que la presencia de estas personas genera movilidad económica en la capital duranguense.
“La verdad es que las inversiones son bienvenidas, donde sea, y creo que es bueno que se tenga competencia y, por ende, mejores servicios y mejores precios.
Indicó que en este caso en particular, es bueno que estas familias que vienen de Sinaloa también cuenten con el derecho a desarrollarse en la entidad.
“La verdad es que no muchos empresarios foráneos se han ido acercando a las cámaras, irlos incorporando poco a poco; todos tenemos derecho a buscar trabajo donde lo podamos encontrar. Es parte de una economía que ya está aquí; tienen que sacarle provecho”.
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