Entre lágrimas, veladoras y el silencio del duelo, familias tabasqueñas despidieron a las víctimas de la explosión en la refinería Olmeca de Dos Bocas, una tragedia que no solo arrebató cinco vidas, sino que dejó a menores en la orfandad y a sus deudos enfrentando un futuro marcado por la incertidumbre, así como la falta de respuestas.
Cuatro de las víctimas fueron identificadas como Fernando Arias de la Cruz, supervisor de la empresa de seguridad SIPPSA, y su compañero Ezequiel Ramírez, ambos originarios del ejido Tierra y Libertad.
En el siniestro también fallecieron Diana Cecilia Gómez Jiménez, de 30 años, del poblado Libertad, y Yuliana López Ronquillo, de 32 años, del ejido La Lucha.
Los cuatro laboraban para una empresa de seguridad privada y se encontraban en el proceso de cambio de turno cuando ocurrió la explosión, mientras que la quinta persona, de nombre Lorena “N”, era trabajadora de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Despedidas marcadas por el duelo y el dolor
Durante los velorios, el ambiente estuvo marcado por el duelo y la exigencia de respuestas; los familiares señalaron que, hasta el momento, no se ha esclarecido el origen del siniestro.
Blanca Estela Gómez Jiménez, hermana de Diana Cecilia, relató que los trabajadores fueron evacuados sin recibir información clara sobre lo ocurrido.
“Solo les dijeron que había un incendio y que debían salir, pero nunca les explicaron qué estaba pasando”, afirmó.
Por su parte, Esmeralda Cano Solís, esposa de Fernando Arias, pidió a las autoridades acercarse a las familias afectadas.
“Queremos saber cómo van a responder por la vida de mi esposo”, expresó.
Los deudos reconocieron que la empresa de seguridad ha cubierto los gastos funerarios; sin embargo, denunciaron la falta de acercamiento por parte de Petróleos Mexicanos.
Además del dolor por la pérdida, las familias enfrentan una situación de incertidumbre económica y social.
Diana Cecilia Gómez dejó en la orfandad a dos menores de 11 y 5 años, mientras que Yuliana López Ronquillo dejó a dos niñas de 11 y 8 años.
Alargan duelo un día más; el jueves llegarán a su última morada
Los sepelios se llevarán a cabo este jueves en los panteones de sus respectivas comunidades en el municipio de Cunduacán, donde familiares y amigos despedirán a las víctimas.
Mientras tanto, entre los deudos persiste una preocupación común: no saber qué ocurrirá en los próximos días:
“No sé qué va a pasar mañana”, expresó Esmeralda Cano, reflejando la incertidumbre que enfrentan tras la tragedia.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado las causas de la explosión e informan la versión que oficialmente emitió Pemex a través de un comunicado: el siniestro se originó debido a las fuertes lluvias que provocaron el desbordamiento de aguas aceitosas fuera de la instalación.
El documento señala que el escurrimiento derivó en un estancamiento del líquido, el cual posteriormente se incendió en el exterior de la barda perimetral.