En enero y febrero se presenta el fenómeno de ‘exceso de mortalidad invernal’, temporada en la que se elevan las defunciones por enfermedades en vías respiratorias pero también por infartos, insuficiencia respiratoria, insuficiencia cardiaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma y complicaciones de las crónico degenerativas.
Así lo dio a conocer Iván Alejandro Moscoso González, subsecretario de Prevención y Control de Enfermedades en Coahuila.
Anualmente se incrementan entre un 10 y 15 por ciento los fallecimientos en población vulnerable que son adultos mayores y niños durante estos meses.
“Hay una relación entre la temporada invernal con el incremento de las defunciones o de las complicaciones de las enfermedades de la población. Es un fenómeno perfectamente bien documentado que no ocurre solo este año sino que, se presenta anualmente y en el área de salud pública y epidemiología así se le conoce como exceso de mortalidad invernal que se da en el primer bimestre del año”.
Explicó que la complicación de las vías respiratorias es uno de los grandes factores ya que la influenza, covid 19, meta neumo virus y otros circulan en lugares cerrados y temperaturas bajas que favorece la transmisión.
“En esta temporada se complican las enfermedades crónicas, el frío puede incrementar la presentación también de enfermedades cardiovasculares. Hay un dicho popular incluso que dice: enero y febrero, desviejadero”.
Dijo que otros factores predisponentes que acentúan las defunciones son condiciones sociales, socioeconómicas, exceso de grasas saturadas e insaturadas y el incremento del consumo de alcohol además, los accidentes viales que también se incrementan.
Piedra angular es cuidar las enfermedades
La recomendación es tener un buen control de las enfermedades crónico degenerativas, esto es la piedra angular ya que si no se tiene previamente a la temporada de exceso que es en el mes de diciembre, se va a predisponer a un desenlace fatal, en comparación de la población que toma conciencia y tiene un control estricto y hábitos adecuados.
Explicó que además, quienes pretendan iniciar un esquema de acondicionamiento deberán de realizarse estudios previos ya que existe población que no está diagnosticada con enfermedades crónico degenerativas y hacer determinado ejercicio en esas condiciones puede ser perjudicial para la salud, por ello lo recomendable es acudir con un médico regularmente si se quiere iniciar un proceso de dieta o ejercicio.
Recomendó que sean los meses de enero y febrero los que sirvan para el cambio de hábitos y estilos de vida con alimentación adecuada y algo de ejercicio para que permita disminuir los riesgos.
INEGI y las defunciones
En México fueron 819 mil 672 defunciones registradas en 2024. La cifra fue mayor en 19 mil 803 casos respecto a la que se presentó en el mismo periodo pero del 2023, lo que representó un incremento de 2.5 por ciento. La tasa bruta de defunciones registradas por cada 100 mil habitantes fue de 630, mayor en 11 unidades a la del año anterior.
Del total de defunciones registradas, 797 mil 566 ocurrieron en 2024; las restantes, en años anteriores. Coahuila se encuentra por debajo de la media nacional.
En 2024, la tasa específica de defunciones aumentó en todos los grupos de edad respecto a 2023, excepto en el grupo de personas menores de 15 años.
Según el sexo de las personas fallecidas, 44.0 % correspondió a mujeres y 55.9 %, a hombres. En 0.1 % de los casos no se especificó el sexo de la persona.
El grupo de edad de 65 años y más concentró el mayor número de defunciones, con 57.9 por ciento. La tasa específica para este grupo fue de 4 mil 451 defunciones por cada 100 mil habitantes, 4 mil 169 en el caso de mujeres y 4 mil 783, en hombres.
A nivel nacional, la tasa bruta de las defunciones registradas por cada 100 mil habitantes fue de 630. La entidad federativa de ocurrencia con la tasa bruta más alta fue Ciudad de México, con 863, y la más baja fue Quintana Roo, con 490, Coahuila tiene 601.
Al considerar las defunciones registradas y ocurridas en 2024, la entidad de ocurrencia con la mayor tasa bruta fue Ciudad de México, con 860. La que tuvo la menor fue Guerrero, con 444.
Glucosa e hipertensión se elevan en invierno
Selene Aranda Pacheco, licenciada en Nutrición, comentó que la consulta se incrementa gradualmente hasta en un 50 por ciento en el primer bimestre de cada año, algunos pacientes llegan descompensados con glucosa elevada, hipertensión y triglicéridos elevados.
“En el mes de enero y en febrero de todos los años, llegan los arrepentidos de consumir alimentos en exceso durante la temporada decembrina. Me dicen las personas que acuden a la consulta que obviamente en este periodo de tiempo y por las fiestas tienen menos actividad física, comen más y comienzan a enfrentar las consecuencias del exceso como cansancio, ropa que ya no les queda o se sienten inflamadas”.
En el mes de enero se incrementan las consultas significativamente y en febrero algunos pacientes piensan que en un mes van a bajar muchos kilos y como es gradual la pérdida de peso, pierden el ritmo y no se cuidan tanto.
“La mayoría viene con inflamación, estreñimiento, vienen con niveles elevados de colesterol, triglicéridos y la glucosa además de que hay frecuentes cuadros de gastritis, todo esto lo sé por que se les solicita un examen básico de sangre antes de iniciar con la dieta. El cuerpo es muy sabio y luego de los excesos, les llama la atención para que lo atiendan y hagan un cambio de conductas alimenticias”.
Explicó que la mayoría de sus pacientes acuden por salud principalmente, por encima de la estética.
“Es un incremento paulatino de pacientes, comenzamos con un aumento del 20 por ciento para llegar hasta el 50 por ciento en el mes de enero. Definitivamente, diciembre es el mes en el que más olvidan a los nutriólogos”.
De cada diez pacientes que tengo, dos ya han tenido experiencia con nutriólogos ya sea que hayan terminado su proceso y regresan o vienen de otros esquemas de nutrición.
“Una vez que el paciente acudió con el nutriólogo aunque no continúe, ya adopta mejores hábitos alimenticios para mantener su peso sabe que son importantes las porciones, deja el refresco, el pan, sabe de las porciones y lo que debe y no comer si quiere mantenerse en determinado peso”.
Explicó que es cíclica la asistencia, previo a las vacaciones de Semana Santa, del verano y la curva desciende a partir del mes de septiembre, en octubre los dulces del Día de Brujas, noviembre con el frío y diciembre nuevamente el sobre consumo alimenticio.
Comentó que es importante no saltarse las comidas para un mayor control de la saciedad, se debe incluir frutas y verduras, no saltarse las porciones, tomar agua evitar las bebidas azucaradas, jugos, consumir aguacate, nuez, almendra versiones de grasas saludables así como pollo, pescado, atún y no salir de la casa con hambre y comer sin celular.
Es importante que se acompañe la dieta con por lo menos 30 minutos de ejercicio y en el caso de los pacientes que llegan con algún problema de rodilla o algún impedimento físico para hacerlo, se aplica un plan de acondicionamiento físico personalizado.
Se deben evitar las dietas de moda ya que cada cuerpo es diferente es mejor adaptarse a un sistema individual.
Finalmente comentó que, definitivamente los pacientes que son ordenados y se aplican logran mejorar sus niveles médicos.
aarp