La exclusión de una alumna de nivel básico en Matamoros en la entrega de papeles por falta de pago de sus padres, reavivó el debate sobre las cuotas voluntarias en escuelas públicas, la inclusión educativa y la sensibilidad en eventos significativos para los niños, especialmente en contextos de vulnerabilidad económica familiar.
Hace unos días en Matamoros inició un conflicto que generó controversia e indignación en redes sociales, así como en la comunidad educativa local y hasta este domingo 5 de Julio sigue sin resolverse.
Una alumna de la Escuela Primaria “José Urbina López”, ubicada en la colonia El Cambio, presuntamente fue excluida de su ceremonia de graduación de primaria por un adeudo de 340 pesos relacionado con los gastos del evento.
En entrevistas públicas que ha realizado, narra los hechos ocurridos durante su graduación, donde sus días de alegría y esperanza se convirtieron en su peor pesadilla.
“Yo me levanté muy temprano para ir a este día especial para mí. Pero al llegar la maestra me dijo que le hablara a mi papá, y le dijo que si ya estaba todo listo para pagar lo que debe. Yo había ido a buscar los asientos para mi madrina y mi papá, pero no había ninguno. Ni mi nombre ni una foto que debería estar allí. A mí me sentaron dentro del salón, la maestra me habló muy feo y a mí me dolió. Mi papá me habló y mejor nos fuimos”.
De acuerdo a la denuncia del padre de familia, la menor no tuvo lugar asignado ni apareció en el programa oficial del evento a pesar de haber informado previamente sobre la difícil situación económica que atraviesa su hogar, derivada de los gastos médicos por el cáncer de tiroides de una tía.
El tutor presentó una queja formal ante el Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) para que se investigue la actuación del personal del plantel.
Postura de la escuela
Las autoridades escolares rechazaron las acusaciones. La maestra Karina Astello aseguró que en ningún momento se negó el acceso a la alumna o a su padre.
Explicó que las invitaciones fueron entregadas a los tesoreros de cada grupo y que solo se solicitó que acudieran con la docente encargada del control de lugares.
Según su versión, el padre decidió retirarse por cuenta propia sin buscar a la dirección ni a otros maestros.
Por su parte, el director del plantel, Pedro Lara Zamora, declaró que los objetos elaborados para la ceremonia como “cabezones” y otros recuerdos, permanecen resguardados en la escuela a disposición de la familia.
En entrevista, indicó que las puertas del plantel están abiertas para la estudiante y sus familiares, pero consideró necesario sostener un diálogo para aclarar la situación y evitar que se repita.
“Las puertas están abiertas para ellos. Pero también debemos platicar con la familia porque estas situaciones afectan a la escuela, a los maestros y, sobre todo, a los niños”, manifestó Pedro Lara Zamora.
No se ha resuelto
Hasta este domingo 5 de julio, el caso sigue en investigación por parte de las autoridades educativas del CREDE. La escuela mantiene su postura de que no se impidió el acceso y que el retiro de la menor fue una decisión familiar. No se ha dado a conocer una resolución definitiva ni sanciones formales. La familia aún no ha recogido los recuerdos preparados para la alumna.
Luego de este caso, la Primaria “José Urbina López”, ha puesto bajo escrutinio sus protocolos para eventos de graduación. Se espera que las autoridades educativas emitan conclusiones formales en los próximos días.