El secretario general de Gobierno en Coahuila, Óscar Pimentel González, dio a conocer que, de 2023 a la fecha, se ha tenido reducciones de más del 95 por ciento del flujo migratorio con acción conjunta con el gobierno federal y Estados Unidos.
Como se dio a conocer en MILENIO, en septiembre del 2021 Coahuila vivió una de las crisis migratorias más importantes en las últimas décadas, donde ciudadanos provenientes de Haití buscaban asilo político al instalarse en la frontera con los Estados Unidos y empezaron a llegar a la ciudad de Acuña. Datos del Instituto Nacional de Migración (INM) revelan que los indocumentados de origen haitiano pasaron de 2 mil migrantes en 2020 a cerca de 20 mil que se calcula buscaron llegar a su destino, de los cuales, entre junio y agosto, se detectaron más de 10 mil.
“Del 2023 a la fecha, se han tenido reducciones importantes de flujo migratorio y no ha sido una acción que solo haya realizado el Gobierno de Coahuila, sino que hay que reconocer que también se ha tenido apoyo del Gobierno Federal y de los Estados Unidos que nos ha ayudado a blindar la frontera”, afirmó.
Existía un gran flujo, ya que el gobierno federal anterior había permitido el cruce de caravanas de centroamericanos y ahora se han tomado medidas de mayor regulación y estamos en mejores condiciones.
Dijo que el albergue que se instaló en Nueva Rosita para paisanos deportados de los Estados Unidos, con capacidad hasta para 2 mil personas, se tuvo que reducir para atención de 400 personas porque estaba subutilizado.
Afortunadamente, en Coahuila no se tiene un flujo migratorio tan importante como en estados como Zacatecas, Puebla y Oaxaca.
Finalmente, dijo que las deportaciones no han sido masivas como se anunció por parte de las autoridades de los Estados Unidos.
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