Litigantes y profesionales del derecho en la zona sur del estado emitieron un pronunciamiento de alerta ante las constantes fallas y omisiones detectadas en los acuerdos emitidos por los Juzgados de Primera Instancia en Materia Familiar del Segundo Distrito Judicial. Aseguran que, más allá de la conocida carga de trabajo, se están presentando “errores de primaria” derivados de una falta de lectura minuciosa en los escritos que presentan los ciudadanos.
Estrategia para analizar e identificar
Representantes de barras de abogados precisaron que no se trata de una queja con tintes de confrontación, sino de un llamado constructivo y urgente a los titulares de los órganos jurisdiccionales del Estado para que se analice qué está fallando en las mesas de trámite y se implementen mecanismos de mejora en beneficio directo de la población.
Fallas básicas congelan justicia
De acuerdo con testimonios de los propios litigantes de la zona conurbada, existen fallas que van desde la acumulación de documentos ajenos hasta la confusión de peticiones muy explícitas.
Entre los casos más recientes e ilustrativos, se reportó que en un juicio de pensión alimenticia se ordenó agregar un informe oficial cuyo texto contenía un número de expediente y nombres de personas distintas, validándolo con el auto automático de “se tiene por recibido y agréguese para que surta sus efectos”.
En otra tesitura procesal, ante una simple notificación de cambio de domicilio para que una trabajadora social del DIF acudiera a realizar un estudio socioeconómico, el tribunal resolvió erróneamente girar un oficio para solicitar nueva fecha de desahogo desde cero, ignorando que la cita original ya estaba fijada y solo requería la actualización de la calle.
Cero margen de error
Los especialistas del derecho advirtieron que esta problemática debe corregirse a la brevedad, especialmente ante la inminente implementación total del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares (CNPCyF). Bajo las reglas de la nueva legislación adjetiva nacional, el sistema transitará de forma definitiva hacia la oralidad y las audiencias concentradas.
Los abogados señalan que este nuevo modelo procesal dejará en evidencia cualquier descuido, contradicción o falta de estudio del personal judicial en pleno desarrollo de las etapas orales. El llamado de la comunidad jurídica del sur es claro, pues insisten que es indispensable robustecer la capacitación de los secretarios de acuerdos y proyectistas, así como establecer filtros de revisión exhaustivos.
AA