El mar, que es sustento y rutina diaria para cientos de familias en el sur de Veracruz, hoy está cubierto de chapopote.
Un derrame de hidrocarburo de origen aún desconocido se extendió a lo largo de 50 kilómetros del litoral en los municipios de Pajapan y Tatahuicapan, dejando playas contaminadas, fauna muerta y a más de mil 500 pescadores sin posibilidad de salir a trabajar.
En un recorrido hecho por el equipo de MILENIO Televisión, se observó que playas como Quicacal, Peñahermosa y Playa Linda, las lanchas permanecen varadas en la arena.
Las redes no se lanzan. Las palapas cerraron. El olor a combustible desplazó al de la sal y el marisco fresco.
“De ahí vivimos”, resume un pescador de la zona. “Todo el equipo se pierde y nos pega fuerte. Es nuestro sustento”.
Comerciantes dedicados a la venta de mariscos también reportan pérdidas. Algunos aseguran que en cuestión de horas dejaron de llegar visitantes y compradores. “Yo vendo marisco en el mercado. Si no hay pesca, no hay venta”, cuenta otro habitante.
Playas cerradas y familias afectadas
Autoridades locales suspendieron actividades en las playas para evitar riesgos a la población. La contaminación comenzó a notarse desde la tarde del día anterior, pero en pocas horas se volvió evidente.
“Ya es excesivo”, dijo un poblador al observar la mancha oscura avanzar con el oleaje.
Tortugas, peces, cangrejos y delfines han comenzado a aparecer muertos en la zona. Manglares y arrecifes también están en riesgo, lo que agrava la preocupación de comunidades que dependen directamente del equilibrio ambiental para subsistir.
Los alcaldes de Pajapan y Tatahuicapan acudieron ante autoridades ambientales para interponer una denuncia contra quien resulte responsable, mientras Petróleos Mexicanos informó que en sus instalaciones del sur de Veracruz no se han registrado derrames o fugas.
En tanto, personal de dependencias federales realizó un recorrido para coordinar labores de limpieza.
Pero en tierra, la urgencia es inmediata. Cada día sin pesca significa ingresos que no llegan a casa. Cada jornada con playas cerradas representa menos turismo y menos ventas.
En estas comunidades costeras, el impacto no se mide solo en kilómetros contaminados, sino en mesas sin producto, motores apagados y familias que no saben cuándo podrán volver al mar.
Puedes ver la pieza de televisión completa aquí:
????️???? Derrame de petróleo en Veracruz paraliza la pesca en algunos municipios, mientras especies marinas han comenzado a morir. Se extiende por 50 kilómetros y las autoridades desconocen su origen
— Milenio (@Milenio) March 5, 2026
???? #MILENIO22h con @AlexDominguezB pic.twitter.com/OWX047Q9qt
Con información Flubio César Martínez.