Dos hombres fueron detenidos por su presunta participación en el asesinato del activista y defensor de derechos humanos Reynaldo Pérez Pérez, ocurrido el 28 de octubre en la comunidad de Yabteclum, municipio de Chenalhó, informó el fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca.
Asimismo, durante una conferencia de prensa virtual, aseguró que el crimen fue planeado y ejecutado directamente por uno de los ocupantes de una motocicleta.
¿Qué se sabe del homicidio?
Detalló que, de acuerdo con los avances de la investigación y el análisis de cámaras de videovigilancia, Pérez Pérez llegó alrededor de las 15:00 horas a un taller mecánico a bordo de un vehículo Tsuru gris plata. Minutos después, un hombre que circulaba en motocicleta pasó cerca del establecimiento, se retiró y posteriormente regresó acompañado de otra persona.
Las imágenes permitieron establecer que el segundo ocupante de la motocicleta descendió y atacó directamente al activista. La Fiscalía precisó que la víctima, de 38 años, murió a consecuencia de una hemorragia cerebral provocada por heridas de proyectil de arma de fuego y presentaba tres lesiones en el cuerpo.
Llaven Abarca dijo que los detenidos fueron identificados como Manasés 'N' y Alberto 'N', alias El Semáforo, quienes ya fueron puestos a disposición del órgano jurisdiccional. Sin embargo, señaló que las investigaciones continúan para identificar y detener a otras personas que pudieran estar involucradas.
“Esta línea de investigación advierte que fue un hecho premeditado, fue un hecho que tuvo una planeación de las personas que participaron”, sostuvo el fiscal, quien aseguró que no habrá impunidad.
A la par de los avances de la investigación, José Vázquez, compañero del defensor asesinado, denunció que ambos tenían conocimiento de amenazas de muerte desde días antes del crimen, sin que existiera una respuesta efectiva de las autoridades para garantizar su seguridad.
Explicó que aproximadamente una semana antes del homicidio comenzaron a circular advertencias sobre un posible ataque contra él y Reynaldo Pérez. Incluso, aseguró que le pidió al activista tener cuidado al salir, pues tenían conocimiento de la presencia de grupos armados en la región.
“Empecé y lo comenté, lo comenté también a Reynaldo. Tengan mucho cuidado al salir, sí, pero no hay seguridad. Ahí se ve, sucedió, se cumplió la amenaza”, relató.
Vázquez afirmó que el defensor había denunciado públicamente las amenazas y los riesgos que enfrentaba por su labor en la defensa de los derechos humanos, particularmente por acompañar a comunidades desplazadas. También reveló que él cuenta con dos denuncias pendientes por amenazas y que el año pasado solicitó medidas cautelares, pero no obtuvo respuesta.
“Pobre Reynaldo, pues había denunciado públicamente que hay amenaza, que hay riesgo, que hay grupos delictivos, grupo armado. Entonces no hicieron caso”, reprochó.
El colaborador advirtió que el clima de inseguridad en Chenalhó mantiene con miedo a las familias, hombres, mujeres, niños y adultos mayores que realizan sus actividades cotidianas.
Finalmente, anunció que solicitará nuevamente mecanismos de protección, al considerar que su vida también está en riesgo, y pidió que se respete el trabajo de quienes defienden los derechos humanos y acompañan a las comunidades vulnerables.
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