Poco más de un tercio de los residuos sólidos urbanos termina fuera de cualquier control institucional de acuerdo a datos proporcionados por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) pues de las 850 mil toneladas de basura que se generan cada año en el estado, solo se recolecta y trata el 69.09 por ciento, mientras que alrededor de 255 mil toneladas quedan dispersas en tiraderos clandestinos, barrancas, predios irregulares o son quemadas sin supervisión.
La situación impacta directamente a más de 600 mil personas de 14 municipios, principalmente en la región Tula–Atitalaquia, considerada una de las zonas con mayor deterioro ambiental del estado por acumulación de residuos, contaminación industrial y saturación de infraestructura sanitaria en el estado.
Autoridades federales estiman que existen más de 450 tiraderos a cielo abierto distribuidos en distintos puntos de Hidalgo. A esto se suman quemas constantes de basura y manejo irregular de desechos, condiciones que generan cerca de 240 mil toneladas anuales de gases de efecto invernadero y afectan la calidad del aire, el agua y el suelo.
La región concentra además rellenos sanitarios rebasados, descargas contaminantes y disposición irregular de residuos urbanos e industriales. El problema se ha mantenido durante años sin una estrategia efectiva de control y saneamiento. “Hoy, más de 450 tiraderos irregulares, residuos mal manejados y quemas constantes generan daños a la salud y al entorno”, declaró en su momento Alicia Bárcena, titular de la dependencia, quien afirmó que Hidalgo ha sido tratado durante décadas como una “zona de sacrificio” ambiental.
“Han sido décadas de sacrificio, han sido décadas de agravio, este estado fue visto y tratado como una zona de sacrificio y eso no puede seguir”, declaró la funcionaria federal durante un diagnóstico ambiental en Hidalgo.
Bárcena sostuvo que el deterioro ambiental acumulado en la entidad refleja años de abandono institucional y advirtió que no puede existir justicia social sin atender primero la contaminación que afecta a las comunidades de la región. “Hidalgo es un estado que le ha dado mucho a México y por eso merece aire, agua y suelo limpios, así como salud y bienestar para todos sus habitantes y sus comunidades”, expresó el funcionario.
Espacios insuficientes
El destino final de la basura que se genera en Hidalgo se mantiene como una de las problemáticas prioritarias, pero sin un proyecto definitivo para atender este rubro; de acuerdo a estimaciones de las autoridades, en la entidad se generan cerca de 850 mil toneladas de residuos sólidos al año, lo que equivale alrededor de dos mil 328 toneladas diarias de basura; tan solo en la capital del estado, Pachuca, se recolectan cerca de 260 toneladas de basura diariamente, lo que equivale al 11 por ciento de lo generado en todo el territorio estatal.
Para la disposición final de los residuos sólidos generados diariamente, cuentan con 50 sitios de recepción de basura, divididos de la siguiente forma: seis rellenos sanitarios regionales, 11 rellenos sanitarios municipales y 33 tiraderos a cielo abierto; éstos, operan en 14 regiones principales: Zona Metropolitana de Pachuca, Tula, Valle de Tulancingo, Huasteca, Altiplano, Valle del Mezquital, Huichapan, Sierra Alta I, Zimapán, Otomí-Tepehua, Sierra Gorda II, Sierra Baja, Sierra Alta II y Sierra Gorda I.
Sin embargo, no sólo la infraestructura actual de la entidad para atender la disposición final de los residuos sólidos urbanos es insuficiente, ya que existen municipios que no cuentan con ninguna opción para disponer de su basura, sino también debido a que la alta demanda generó colapsos y falta de espacio para recibir los desechos en algunos rellenos metropolitanos, dos ejemplos son el de Pachuca, ubicado en el Huixmí, y el de Tula, que daba atención a 14 demarcaciones.
De acuerdo a una estimación efectuada por MILENIO, cada uno de estos 50 espacios de recepción de basura debe atender una demanda de 17 mil toneladas cada uno de forma anual, esto tomando la cifra de 850 mil toneladas de basura generadas al año; sin embargo, algunos de éstos ya rebasaron su capacidad y su espacio para ampliar las celdas receptoras, como el caso de Tula y Pachuca, donde se buscan opciones; mientras, la entidad cuenta con una planta de separación y compactación de basura en el municipio de Huichapan, la cual no opera reconoció la Semarnath.
Quema dispara incendios
La quema de basura se ha convertido en una de las principales causas de incendios en Hidalgo, de acuerdo con autoridades de Protección Civil estatal, que advierten un aumento de conflagraciones originadas en terrenos baldíos, pastizales y parcelas donde el fuego termina fuera de control.
El subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos, Román Bernal Díaz, señaló que gran parte de los siniestros registrados en la entidad tienen relación directa con quemas irregulares de residuos o prácticas agrícolas realizadas sin medidas preventivas.
La mayoría de estas igniciones, explicó, ocurre en pastizales, nopaleras y espacios donde la población prende fuego para deshacerse de basura o limpiar terrenos. Bernal Díaz afirmó que muchos incendios se generan por acciones irresponsables realizadas en horarios inadecuados, con viento o sin personal suficiente para contener el fuego.
“Aquí lo están haciendo de manera muy irresponsable. Gente muy irresponsable que prende fuego para quemar basura o su parcela, se le sale de control por la hora en que lo hace, por la cantidad de personas que participan y por la presencia de viento”.
Durante febrero se registraron al menos cinco incendios en distintos puntos de Mineral de la Reforma, lo que movilizó a elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo, bomberos estatales y personal de Protección Civil estatal.
Uno de los siniestros ocurrió en un terreno baldío sobre el bulevar Río de las Avenidas, donde el fuego consumió neumáticos, residuos sólidos, tarimas y madera acumulada. De manera paralela, otro incendio afectó un predio cercano a El Saucillo, donde también ardieron llantas y basura.
En abril, elementos del Cuerpo Heroico de Bomberos, Protección Civil de Pachuca y operadores de pipas de agua de Zempoala sofocaron otro incendio en un predio utilizado para acumular basura y desechos.
Las autoridades confirmaron que ese incendio también estuvo relacionado con la quema de residuos, mientras que se pidió a la población evitar acercarse a la zona para no interferir en las labores de emergencia.
Sanciones y acciones
Desde el 2022, con el inicio de la nueva gestión del Ejecutivo local, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) inició la labor de cerrar los tiraderos de cielo abierto, regularizar los rellenos sanitarios y transitar a mejores formas de disponer de los desechos sólidos urbanos; al momento sin mucho éxito, pues persisten los seis rellenos sanitarios regionales, 11 rellenos sanitarios municipales y 33 tiraderos a cielo abierto que recibieron de la anterior gestión, junto con la problemática.
Ante esta situación, la dependencia estatal intensificó la revisión de cada uno de estos espacios, dejando como resultado, al cierre del 2025, sanciones para cinco municipios, esto debido a que detectó la disposición final de basura en rellenos sanitarios clandestinos, reconoció la titular Mónica Patricia Mixtega.
Como resultado de esta supervisión puntual, detalló, cerraron seis depósitos de desechos que operaban sin permisos ni supervisión ambiental en zonas como la Huasteca Hidalguense y el Valle del Mezquital; mientras que a los municipios se les impuso multas que van desde 120 mil a 150 mil pesos, así como la reparación del daño, entre las demarcaciones con la imposición de estas medidas de apremio se encuentran: Huejutla, Eloxochitlán y Actopan. Mixtega Trejo reiteró la intención de transitar a una mejor estrategia para la disposición final de la basura, por lo cual mantienen reuniones constantes con las presidencias municipales, pues no sólo se les pide el cierre de tiraderos a cielo abierto tras las inspecciones, sino la disposición de recursos públicos para instalar rellenos sanitarios adecuados, pues al menos la Semarnath detectó 30 sitios irregulares en distintas regiones del estado.
Igualmente, la dependencia estatal impuso multas por monto superior a un millón de pesos a dos rellenos sanitarios en la entidad por irregularidades en el manejo de basura, refirió Mónica Mixtega; el relleno sanitario de Tula de Allende reflejó el monto mayor, superando el millón de pesos por incurrir en estas omisiones; mientras que el Huixmí tuvo una sanción económica por poco más de 90 mil pesos.
Igualmente, comentó Mixtega Trejo, los trabajos de revisión puntual de todos los rellenos sanitarios en territorio hidalguense siguen y en caso de detectar alguna omisión o irregularidad en el cumplimiento de la norma, se hacen las observaciones pertinentes, en caso de que incumplan las mismas se emite una multa.
La titular de la Semarnath recordó la obligación de los gobiernos municipales de vigilar y cumplir con el tratamiento, transporte y disposición final de los residuos sólidos, al no ser competencia directa del gobierno del estado; así como su obligación de presentar propuestas de polígonos (predios o terrenos) para instalar rellenos sanitarios, priorizando a crear centros regionales de tratamiento e instalación de plantas de separación de basura.
A pesar que desde el 2023 se solicitó a los ayuntamientos destinar de forma anual en sus presupuestos de egresos un monto para atender la problemática de sus rellenos sanitarios, únicamente dos de los 84 municipios de la entidad acataron este exhorto, informó Mixtega Trejo.
Sólo los municipios de Mixquiahuala y Jaltocán, apuntó la funcionaria estatal, destinaron recursos públicos para este efecto; los 82 restantes prefirieron no hacer este apartado para atender los rubros relacionados al destino y tratamiento de la basura; desde la creación de rellenos sanitarios, así como la instalación de plantas de tratamiento, separadoras, o reutilización de estos desechos sólidos.
"Se les pidió a los alcaldes desde el 2023 que hicieran un apartado en su presupuesto para atender este tema de los rellenos sanitarios, la gran mayoría fueron omisos, pero hubo quienes sí consideraron dentro de sus partidas presupuestales", dijo.