M+.- Un gigantesco ajolote metálico vestido con la playera de la Selección Mexicana, portando un penacho multicolor y pateando un balón de futbol se ha convertido en las últimas semanas en una de las imágenes más fotografiadas y compartidas del Zócalo de la Ciudad de México rumbo al Mundial de Futbol 2026.
La escultura, bautizada como “Ajologol”, mide más de cuatro metros de altura y desde su instalación el 27 de marzo atrae diariamente a turistas nacionales y extranjeros que hacen fila para tomarse selfies y grabar videos junto a la figura que ya se volvió símbolo del ambiente mundialista en el corazón del país.
Lo que pocos saben es que esta obra viral nació en La Laguna, gracias al trabajo de 70 artistas, soldadores, ingenieros y arquitectos de la empresa lagunera Retador.
Un ajolote lagunero conquista el Zócalo
La icónica figura de “Ajologol” nació gracias al trabajo, creatividad e innovación de la empresa lagunera Retador, donde 70 colaboradores participaron durante tres meses en la elaboración de esta escultura del ajolote vestido con la camiseta de la Selección Mexicana y pateando un balón.
Luis Gerardo Mauricio Núñez, director general de la compañía, relató a MILENIO cómo sus diseños han logrado posicionarse hasta convertirse en una imagen viral de cara al evento deportivo más importante del planeta, al margen de la politización que algunos sectores han intentado darle.
Originario de la comunidad de Álvaro Obregón, en el municipio de Lerdo, Durango, y egresado del Instituto Tecnológico de La Laguna, Mauricio Núñez se define como un empresario apolítico, aficionado del Santos Laguna y, sobre todo, orgulloso de sus raíces laguneras, identidad que busca proyectar tanto en México como en el extranjero a través de sus esculturas.
El Águila del Giro Independencia abrió la puerta
Recordó que fue el gobierno de la Ciudad de México quien lo contactó tras la instalación de la escultura del Águila del Giro Independencia, ubicada en la confluencia del Periférico y el bulevar Independencia, en Torreón, Coahuila.
A partir de ese trabajo, le solicitaron una propuesta basada en el prototipo de “Ajologol”, figura representativa de México rumbo al Mundial que comenzará el 10 de junio.
La escultura mide 4.20 metros de altura y está elaborada con arte poligonal de acero inoxidable sobre una base de acero galvanizado con pintura negra automotriz.
Para su construcción se utilizaron más de 36 mil piezas cuidadosamente soldadas durante un periodo de 90 días, desde el diseño inicial hasta su instalación el 27 de marzo.
Desde entonces, miles de capitalinos, turistas nacionales y extranjeros se detienen diariamente para tomarse fotografías y grabar videos junto a la figura del ajolote, especie nativa de Xochimilco que aparece ataviada con un penacho multicolor mientras patea un balón.
Influencers argentinos, chilenos y europeos han compartido imágenes y videos de la escultura en TikTok, Instagram y Facebook, acumulando miles e incluso millones de reproducciones.
“Es un orgullo llevar el talento lagunero al mundo”
Al ser cuestionado sobre lo que representa que esta figura emblemática haya sido elaborada por manos laguneras, Mauricio Núñez aseguró que se trata de una satisfacción enorme para todo el equipo.
“Es algo muy bonito y de gran satisfacción. Afortunadamente contamos con un equipo muy profesional y dedicado a cumplir con los objetivos que marca nuestra misión: voluntad y tecnología, sumando las manos, el arte y la creatividad de 70 personas que conforman esta empresa, entre soldadores, ingenieros y arquitectos”, expresó.
El empresario destacó además la identidad y sentido de pertenencia de sus colaboradores, muchos de los cuales tienen más de una década trabajando en la compañía, situación que —dijo— fortalece el orgullo de participar en proyectos que proyectan la imagen de México ante el mundo.
“Casi todos aquí somos ingenieros egresados del Tecnológico de La Laguna, aunque también tenemos arquitectos de la Universidad Juárez del Estado de Durango. Empecé con un taller de herrería; después trabajé en Peñoles durante tres años y luego decidí emprender mi propio negocio, siempre pensando en innovar y apostar por el talento local. Eso nos llevó a lo que hoy tenemos. Por eso nos identificamos como Retador, porque alcanzar lo que hoy gozamos fue precisamente un reto”, agregó.
Esculturas que construyen identidad
A diez años de la creación de Retador, Mauricio Núñez señaló que la empresa comenzó realizando trabajos relacionados con el desarrollo urbano, como señalética, letras monumentales de bienvenida, bancas y aparatos de ejercicio para corredores ecológicos.
Sin embargo, en los últimos años la demanda se ha enfocado principalmente en esculturas que representan la identidad cultural y social de distintas regiones.
Como ejemplo, mencionó las letras monumentales y la escultura de una manzana elaboradas para Canatlán, Durango; las obras de los “Héroes de la Revolución e Independencia” y el mural “Historia y Progreso” en Gómez Palacio; además de la escultura del Señor de Mapimí, un Cristo de 18 metros de altura.
En el extranjero, destacó trabajos realizados en Las Vegas para el parque Fantasy Lab, además de esculturas como Los Patos, instaladas en el Parque El Edén Naturaleza de la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México; un agave gigante en Guadalajara y figuras ecuestres en Lagos de Moreno, Jalisco.
“Me da mucho orgullo que haya talento lagunero. Somos un equipo; a mí me tocó liderarlo, pero cuando estuvimos en Las Vegas trabajando con gente de la Ciudad de México, admiraron mucho nuestro trabajo. Ellos hacían alebrijes en papel maché y al verlos transformados en acero, multicolores e iluminados, reconocieron nuestro trabajo y pusieron en alto el nombre de La Laguna y de México”, comentó.
“Ajologol” rompe fronteras rumbo al Mundial
Contrario al dicho de que “nadie es profeta en su tierra”, Mauricio Núñez aseguró que tanto empresas como gobiernos municipales y estatales han respaldado el trabajo de Retador.
No obstante, señaló que la mayor satisfacción no es económica, sino la posibilidad de representar la identidad de los pueblos a través de sus esculturas.
“Este ajolote de acero inoxidable, color y luz será visto por personas de todo el mundo que visiten México durante el Mundial, especialmente en la Ciudad de México. Seguramente quienes recorran el Zócalo podrán apreciar de lo que somos capaces los mexicanos en estos nuevos tiempos, donde la tecnología y las ganas de hacer las cosas bien dan resultados”, expresó.
El sello lagunero que ahora mira el mundo
Finalmente, explicó que en cada una de sus obras busca aplicar una enseñanza que recibió durante una conferencia: que las esculturas deben cumplir tres objetivos para conectar con la gente: gustar visualmente, despertar el deseo de tocarlas y generar curiosidad sobre cómo fueron hechas.
Bajo esa filosofía, dijo, Retador busca imprimir en cada proyecto un sello distintivo que hoy lleva el talento de La Laguna desde México hacia el mundo.
icrm
