Aunque reconoció que no se cuenta con lineamientos de perspectiva de género en la entrega de apoyos sociales, el secretario del ramo en la entidad, Enrique Martínez y Morales, sostuvo que se capacita a los funcionarios que tratan directamente con las beneficiarias para evitar que se pueda incurrir en irregularidades como solicitud de prebendas o favores sexuales.
“Siempre se busca ese componente de género. Si bien es cierto, que no hay un indicador como tal, sí la instrucción es siempre procurar el beneficio a la mujer, por muchas razones: porque la mujer es quien se queda cuando es un tema patrimonial, es la que ve por los hijos; de esta forma se empodera a la mujer también para evitar posibles casos de violencia”, expuso el secretario de Inclusión y Desarrollo Social.
Señaló que los padrones de beneficiarios son con una amplia mayoría femenina; “siempre se ha procurado así, también el tema de la vivienda, por ejemplo, en la Comisión Estatal para la Regularización de la Tenencia de la Tierra Urbana y Rústica (CERTTURC), la mayoría de las escrituras que se entregan es a mujeres”.
Dijo que cuando la mujer es la receptora del beneficio social, se genera una comunidad más consolidada y un tejido social más estable. “Habrá que trabajar en indicadores, sin duda”, aunque recalcó que no se ha detectado un caso de acoso o solicitud de prebendas, “no ha habido ninguna denuncia formal o anónima o de ningún tipo; hay un comité que nos reunimos regularmente con una agenda muy particular que encabeza la titular del órgano interno de control”.
Explicó que es ahí donde se revisan los casos, pues hay un buzón anónimo: “Si hubiera denuncias, ahí se tendría que hacer y la verdad es que no. Se toman previsiones y prevenciones, por supuesto, con el manual de ética que se distribuye entre las y los funcionarios”.
“Hay pláticas constantes sobre el tema, se dan a conocer las sanciones y los riesgos que incurría un funcionario de cometer el delito; se capacita, se informa sobre la normativa vigente”, puntualizó.
daed