"Te sigo esperando en casa mi hermosa y amada Fanny", fueron las palabras de mucha esperanza que salieron del corazón de Silvia Ortiz Sánchez-Viesca, quien busca desde hace 12 años a su pequeña hija quien despareció de una de las calles del oriente de Torreón.
Desde el 5 de noviembre de 2004, Silvia Ortiz ya no fue la misma, a partir de esa fecha su corazón se quebrantó y su espíritu se contristó. Silvia es madre de tres hijos, dos hombres y Fanny.
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"Le pido perdón a mis dos hijos, a quienes en su momento no les brinde toda la atención necesaria como hubiese querido", dijo con nostalgia Silvia, quien asegura que a través de todo este tiempo se ha fortalecido en cuerpo y alma y asume que no renunciara a la búsqueda de Fanny y de decenas de personas desaparecidas.
Silvia Stephanie Sánchez Viesca salió de su casa hacia a la escuela, como un día normal de clases, pero Silvia nunca se imaginó que no regresaría y a pesar que han pasado 12 años, mantiene la esperanza de que algún día no muy lejano toque a la puerta y regrese a casa.[OBJECT]
"Yo esperaba a Fanny como a las 02:00 de la tarde, pero dieron las tres y tiempo corría y ella no llegaba", recordó Silvia sin pensar que las horas se convertirían en días y los días en meses y estos en años.
A doce años, Silvia expuso que se siente más fortalecida y con la convicción firme de encontrar a su hija y así acogerla entre sus brazos y brindarle exponencialmente ese amor que tiene guardado para ella.
Dijo que siente coraje, tristeza, angustia, depresión, en sí sentimientos entre encontrados que le generan escenas apocalípticas, fatales y de mucho drama al saber que Fanny sigue desaparecida, pero la fe que guarda en corazón es más grande que todas esas inquietudes.
¡Ufff! suspira. "Te imaginas cómo la matan, cómo la violan, cómo la golpean, cómo la hacen sufrir, pero tienes que anteponerte ante los malos pensamientos", dijo con firmeza.
Además añadió que ha escuchado infinidad de historias dramáticas y crueles de personas desparecidas que en principio la atemorizaban.
"Estoy preparada psicológicamente para el día que la encuentre y sé de ante mano que será un fuerte impacto emocional con tan sólo mirarla", afirmó con una gran emoción, pero también está lista para entender lo contrario.
Gracias al grupo de búsqueda "Vida" que ella formó, su pesar, su angustia, así como su sufrimiento los ha canalizado en buscar a su hija y en ayudar a otros a encontrar a sus familiares.
Le hace un llamado a Fanny donde quiera que pudiese estar.
"Hija no tengas miedo, sé que tú no tienes culpa, sólo te pido que vuelvas a casa que estaré esperándote, así como la parábola de aquel hombre que esperócon fe, esperanza y amor, a su hijo que se fue de casa".
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dcr